
El trabajo remoto tiene un costo oculto: menos contacto humano y más desgaste mental
Un estudio de Harvard, Yale y la Reserva Federal de Nueva York pone bajo la lupa un costo poco visible del trabajo remoto: menos contacto humano y más deterioro emocional. El hallazgo abre una discusión incómoda sobre productividad, aislamiento y salud mental en la era pospandemia.








