
ADN y una huella sangrienta: Minneapolis resuelve un asesinato que la marcó por casi 30 años
Después de casi tres décadas de incertidumbre, la ciencia forense identificó al responsable de uno de los asesinatos más escalofriantes que Minneapolis arrastraba como una herida abierta. El caso, marcado por una huella sangrienta y por fallas de una investigación antigua, quedó finalmente resuelto gracias al ADN.








