Rendón exige a Petro cuentas por el deterioro financiero del sistema de salud
Imagen: El Tiempo (Colombia)
El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, aprovechó la llegada de Gustavo Petro a Medellín para exigirle explicaciones por el deterioro financiero del sistema de salud. Según dijo, la cartera de las EPS saltó de 1,8 a 7 billones de pesos.
La visita de Gustavo Petro a Medellín no solo reavivó la agenda política del Gobierno en Antioquia; también abrió un nuevo frente de choque con la gobernación. Andrés Julián Rendón salió al paso para exigirle al presidente cuentas por el estado del sistema de salud y, en particular, por el crecimiento explosivo de la cartera de las EPS, que según su denuncia pasó de 1,8 a 7 billones de pesos. El mensaje fue directo: si el mandatario llega a la capital antioqueña, debe responder por el deterioro de una red que hoy sostiene buena parte de la atención de millones de colombianos.
De acuerdo con la información divulgada por El Tiempo (Colombia), el gobernador planteó que esa escalada de deudas no es una cifra abstracta ni un dato para el debate técnico, sino un problema que se siente en la operación diaria de clínicas, hospitales, proveedores y pacientes. Cuando las EPS acumulan obligaciones de esa magnitud, el efecto se traslada a la cadena completa: se aplazan pagos, se presionan finanzas locales y se encarece la capacidad de respuesta del sistema. Rendón centró su reclamo en la necesidad de que el presidente explique qué hizo el Gobierno para contener esa expansión de la deuda y por qué el panorama terminó agravándose en lugar de estabilizarse.
La confrontación tiene un peso político mayor porque pone en escena uno de los temas más sensibles del país: la salud como servicio público y como disputa de modelo. En Colombia, la discusión no es solo sobre reformas en el Congreso o mensajes desde la Casa de Nariño; para el ciudadano común, se traduce en autorizaciones demoradas, filas interminables, barreras para conseguir medicamentos y hospitales trabajando al límite. Por eso, cuando un gobernador acusa al presidente de haber destruido el sistema, no está soltando una frase de coyuntura: está intentando instalar la idea de que la crisis ya no admite narrativas triunfalistas, sino cuentas claras, cifras verificables y responsabilidades políticas definidas.
Para Antioquia, además, la pelea tiene una lectura territorial. El departamento concentra una parte importante de la red hospitalaria y de la presión sobre los servicios especializados, por lo que cualquier empeoramiento financiero golpea con fuerza a sus instituciones y usuarios. El cruce entre Rendón y Petro anticipa que la discusión sobre salud seguirá siendo una de las más ásperas en la relación entre el Gobierno nacional y las regiones. Y mientras esa disputa sube de tono, la pregunta de fondo permanece intacta: quién responde por una deuda que crece y por un sistema que, más allá de los discursos, sigue sintiendo el peso de la crisis en el día a día de la gente.



