Padre de Miguel Uribe respalda búsqueda de autores intelectuales del magnicidio
Imagen: El Tiempo - Política
La familia de Miguel Uribe elevó la presión para que la investigación no se quede solo en los autores materiales del magnicidio. El padre del político respaldó la exigencia de llegar hasta quienes habrían ordenado el crimen, en medio de una denuncia de la viuda que apunta al Congreso.
La investigación por el magnicidio de Miguel Uribe entró en una fase políticamente más sensible luego de que el padre del dirigente respaldara públicamente la insistencia del presidente De La Espriella en identificar a los autores intelectuales del crimen. El punto de quiebre fue la denuncia de la viuda, que abrió la puerta a una hipótesis aún más grave: que el plan habría sido concebido desde el propio Congreso, una señal que eleva la presión sobre la justicia y sobre el clima político en el país.
Según informó El Tiempo - Política, las declaraciones surgieron después de que la familia insistiera en que no basta con capturar a quienes ejecutaron el ataque. El reclamo apunta al origen de la orden, una pregunta que en casos de violencia política suele ser la más difícil de responder y la más incómoda para el poder. En ese escenario, el respaldo del padre de Uribe al llamado presidencial busca reforzar la idea de que el caso no puede cerrarse sin una línea clara sobre quiénes se beneficiaban de eliminar al dirigente.
Lo que está en juego es más que un expediente judicial. Si la investigación avanza sobre la hipótesis de un plan articulado desde espacios institucionales, el país se enfrenta a una discusión de mayor alcance sobre infiltración criminal, confrontación política y garantías para la oposición. En Colombia, la historia de los magnicidios ha dejado una lección repetida: cuando solo se juzga al sicario y no a la cadena de mando, la verdad queda incompleta y la impunidad encuentra salida. Por eso este caso no solo toca a una familia y a un sector político, sino a la credibilidad misma de la justicia y del sistema democrático.
La presión ahora recae sobre las autoridades judiciales y de inteligencia, obligadas a demostrar si cuentan con capacidad real para esclarecer una trama de este nivel. Mientras tanto, la denuncia de la viuda y el respaldo familiar a la búsqueda de responsables intelectuales mantienen el caso en el centro del debate público, con una pregunta que ya no es solo jurídica sino política: quién dio la orden y hasta dónde llega la red detrás del asesinato.



