Colombia

Terremoto en Cali: la reconstrucción también pasa por el trabajo invisible de las mujeres

Hace 2 horas

El terremoto en Cali no solo dejó casas dañadas: también multiplicó la carga invisible del trabajo de cuidado dentro de los hogares. La Fundación WWB Colombia advierte que, en emergencias, las mujeres terminan sosteniendo la reconstrucción cotidiana sin apoyo ni reconocimiento.

El terremoto que golpeó a Cali dejó algo más que paredes resquebrajadas y techos en riesgo: volvió a poner sobre los hombros de las mujeres la parte más silenciosa y menos reconocida de la emergencia. La Fundación WWB Colombia advierte que, cuando una ciudad queda golpeada por el colapso de viviendas y el daño a la infraestructura básica, son ellas quienes suelen duplicar sus jornadas para sostener la vida diaria en medio del caos.

Según esa organización, la reconstrucción no puede medirse solo en cemento, ladrillos y obras de infraestructura. En los hogares afectados, el aumento de tareas como conseguir agua, preparar alimentos en condiciones precarias, cuidar niños, atender personas mayores y reorganizar rutinas tras la evacuación o el daño material termina recayendo, casi siempre, sobre las mujeres. Ese trabajo no remunerado crece justo cuando menos apoyo existe y cuando las familias más necesitan tiempo, recursos y acompañamiento institucional.

El llamado de la Fundación WWB Colombia toca un punto que suele quedar fuera de los informes de daños: la desigualdad de género también se intensifica después de un desastre natural. En contextos de emergencia, la economía del cuidado se vuelve más frágil y más exigente, pero sigue siendo tratada como si fuera una responsabilidad privada y no un asunto de política pública. Y ahí está el problema de fondo: si las autoridades y la ayuda humanitaria se concentran únicamente en reconstruir infraestructura, sin reconocer la carga doméstica que se dispara en los hogares, la recuperación será incompleta y profundamente desigual. Para ciudades como Cali, donde muchas familias ya viven con ingresos ajustados y redes de apoyo limitadas, ignorar esta dimensión equivale a dejar fuera de la respuesta a quienes sostienen la vida cotidiana.

Por eso, la discusión tras el terremoto no debería limitarse a cuánto costará reparar viviendas o cuándo volverá la normalidad en los barrios afectados. También debería incluir quién está pagando, con su tiempo y su salud, el costo invisible de sostener a la familia en medio de la crisis. Reconstruir, como recuerda el enfoque de la Fundación WWB Colombia, no es solo levantar paredes: también es evitar que la emergencia profundice una desigualdad histórica que sigue descansando sobre el trabajo no remunerado de las mujeres.

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