Política

Gaona advierte que aislar a Colombia de la ONU sería un error político y diplomático

Hace 4 horas

Mauricio Gaona advirtió que abandonar Naciones Unidas sería aislar a Colombia del espacio donde se define buena parte de la agenda global. Además, cuestionó la politización de los derechos humanos y habló de revisar el acuerdo de paz sin desconocer compromisos internacionales.

Mauricio Gaona lanzó una advertencia que va más allá de la retórica diplomática: para Colombia, salir de Naciones Unidas equivaldría a renunciar al principal escenario donde se negocian las reglas del orden internacional. En su lectura, esa decisión no solo sería impráctica, sino también costosa en términos políticos, económicos y de credibilidad externa. El mensaje es claro: un país como Colombia no puede darse el lujo de aislarse del espacio donde se discuten asuntos que terminan afectando desde la cooperación hasta la seguridad y la defensa de los derechos humanos.

Según informó El Tiempo - Política, Gaona también puso bajo la lupa la manera en que se ha venido usando el lenguaje de los derechos humanos en distintos foros internacionales, al advertir que su politización debilita precisamente la legitimidad de las instituciones que deberían protegerlos. Su planteamiento no es menor en un momento en que los gobiernos en América Latina, y en particular en Colombia, enfrentan tensiones constantes entre sus agendas internas y las exigencias de la comunidad internacional. En ese marco, el diplomático sostuvo que el acuerdo de paz será revisado, pero sin evadir los compromisos internacionales ya adquiridos por el Estado colombiano.

La afirmación tiene peso por el momento político en que se produce. En Colombia, el debate sobre el futuro del acuerdo de paz sigue siendo una línea de fractura entre quienes defienden su implementación como política de Estado y quienes consideran necesario replantearlo a la luz de nuevas realidades de seguridad, justicia y participación política. Pero revisar no es lo mismo que desconocer. Y allí está el punto de fondo: cualquier intento de reacomodar ese pacto deberá moverse dentro de márgenes jurídicos y diplomáticos que no dependen solo de la voluntad del gobierno de turno. En otras palabras, la política interna no puede ignorar que Colombia está atada a obligaciones internacionales que pesan sobre su relación con organismos multilaterales, con sus socios y con la propia narrativa de paz que ha intentado proyectar durante años.

Lo que deja esta posición es una discusión más amplia sobre soberanía y responsabilidad internacional. En tiempos de polarización, algunos sectores venden la idea de que romper con los organismos multilaterales fortalece al Estado; en la práctica, suele ocurrir lo contrario: se debilita su capacidad de incidencia y se reducen sus herramientas de presión y cooperación. Para la ciudadanía, el asunto no es abstracto. Tiene efectos en la ayuda externa, en la vigilancia sobre abusos, en la reputación del país y en la posibilidad de que Colombia siga teniendo voz en decisiones globales que terminan tocando la vida cotidiana. Salirse de Naciones Unidas, como lo plantea Gaona, no sería un gesto de autonomía, sino una forma de marginarse del tablero donde se define buena parte del futuro internacional.

Noticias relacionadas