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Exministro ucraniano cuestiona a Zelenski por corrupción y pide elecciones en guerra

Hace 1 día
Exministro ucraniano cuestiona a Zelenski por corrupción y pide elecciones en guerra

Imagen: BBC Mundo

El exministro ucraniano destituido por Volodímir Zelenski elevó la presión sobre el presidente al pedir que se investigue la corrupción dentro de su gobierno y al reclamar elecciones en plena guerra. Sus declaraciones reabren el debate sobre transparencia y legitimidad política en Kiev.

La salida de un exministro del círculo de Volodímir Zelenski volvió a poner bajo la lupa una de las heridas más sensibles del gobierno ucraniano: la corrupción interna en medio de la guerra. Mykhailo Fedorov, cuya voz adquirió peso político antes de ser apartado por el propio presidente, sostuvo que a Zelenski se le debería preguntar directamente qué sabe sobre las prácticas corruptas dentro de su administración, un señalamiento que golpea el corazón de la narrativa oficial de unidad y resistencia frente a Rusia.

Según informó BBC Mundo, Fedorov no solo puso el foco en la transparencia del Ejecutivo, sino que también pidió celebrar elecciones en tiempos de guerra, una propuesta que abre un debate político de alto voltaje en Ucrania. En un país bajo ataque, con amplias zonas destruidas, millones de desplazados y una institucionalidad sometida a presión extrema, la idea de ir a las urnas plantea dilemas evidentes sobre seguridad, legitimidad y participación. Pero también expone una tensión que Zelenski intenta contener desde hace meses: cómo sostener autoridad política mientras la guerra prolongada desgasta la confianza pública.

Lo relevante de este episodio no es únicamente la acusación, sino el momento en que aparece. Ucrania ha construido buena parte de su respaldo internacional sobre la imagen de un Estado que combate no solo la invasión rusa, sino también sus viejos problemas estructurales. Cada denuncia de corrupción, especialmente si surge desde figuras cercanas al poder, erosiona ese discurso y puede complicar la relación con los aliados occidentales, que observan con atención el uso de la ayuda militar y financiera. Para Zelenski, el desafío es doble: mantener cohesionada a una sociedad exhausta por la guerra y demostrar que la lucha contra la corrupción no se detiene en el frente interno.

En términos políticos, las declaraciones de Fedorov también muestran que en Ucrania no todo es cierre de filas. Incluso en contextos de emergencia nacional, empiezan a emerger cuestionamientos sobre la concentración de poder, la rendición de cuentas y el futuro institucional del país. Si estas voces ganan tracción, Zelenski podría enfrentar una presión creciente para responder no solo por la conducción militar de la guerra, sino por la calidad democrática de su gobierno. Y en una nación que busca apoyo externo para sobrevivir, la credibilidad interna ya no es un asunto secundario: es parte de su propia defensa.

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