Abascal acusa a Sánchez de querer destruir España tras pacto al Senado

Santiago Abascal acusó a Pedro Sánchez de estar dispuesto a todo para “destruir España” tras el anuncio de una candidatura unitaria de la izquierda al Senado. Vox respondió con un llamado a actuar “con altura de miras” y prometió frenar la influencia del presidente del Gobierno.
Santiago Abascal elevó este viernes el tono contra Pedro Sánchez al acusarlo de ser “capaz de todo por destruir España”, después de que las fuerzas de izquierdas anunciaran que competirán juntas al Senado en 47 circunscripciones bajo la marca Senado de Progreso. La reacción del líder de Vox llegó en plena escalada de la campaña rumbo a las elecciones del 29 de noviembre y vuelve a colocar la confrontación con el presidente del Gobierno en el centro del debate político español.
Según informó EFE, el mensaje de Abascal fue publicado en su cuenta de X poco después de conocerse el acuerdo entre los partidos de izquierda. En su respuesta, el dirigente de Vox quiso proyectar una imagen de firmeza, pero también de control, al hablar de “tranquilidad, responsabilidad y compromiso”. Añadió que su formación actuará con “altura de miras” para garantizar, en sus palabras, que España sea libre y no dependa ni de Sánchez ni de quienes lo rodean.
El movimiento de la izquierda para presentarse unida en el Senado busca maximizar su representación en una cámara donde los pactos territoriales pueden ser decisivos. En ese contexto, la salida de Abascal no es solo una réplica retórica: es un intento de convertir la alianza progresista en un símbolo de lo que Vox presenta como una amenaza política para el país. La estrategia también revela el clima de polarización que marca la campaña, con un discurso cada vez más centrado en la lealtad nacional, la oposición frontal al Gobierno y la disputa por el relato de quién representa la estabilidad institucional.
Más allá del choque verbal, el episodio refleja una dinámica que ya se repite en la política española: cada movimiento electoral se interpreta como una batalla existencial. Para Vox, la unidad de la izquierda es una señal de movilización que debe ser combatida con un mensaje de resistencia. Para Sánchez y sus aliados, en cambio, la coordinación puede ser la vía para retener poder en un Senado que podría convertirse en un terreno clave si el mapa político sale fragmentado tras el 29N.




