De la tarima al buscador: así crece la pelea digital entre De la Espriella y Cepeda

Imagen: infobae colombia
A 12 días de las presidenciales en Colombia, Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda ganan protagonismo también en Google. La tendencia revela curiosidad, polarización y una campaña que se juega tanto en internet como en las urnas.
A 12 días de las elecciones presidenciales en Colombia, la pelea por llegar al Palacio de Nariño ya no se mide solo en plazas públicas, encuestas o entrevistas televisadas. También se está jugando en los motores de búsqueda, donde Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda aparecen entre los nombres que más despiertan interés, según informó infobae colombia a partir del comportamiento observado en Google Trends. Ese dato, aunque no equivale a intención de voto, sí deja ver algo decisivo en esta etapa del proceso: los colombianos están buscando información, comparando perfiles y tratando de entender quiénes son realmente los candidatos que les piden confianza para el periodo 2026-2030.
En la práctica, el repunte de búsquedas suele revelar dos fenómenos que conviven en campaña. Por un lado, la curiosidad por la vida personal, los antecedentes y el estilo político de figuras que polarizan la conversación. Por el otro, la necesidad de contrastar propuestas, especialmente en una recta final donde muchos votantes ya no se dejan persuadir por slogans, sino por señales concretas de credibilidad. En ese terreno, el interés por De la Espriella y Cepeda refleja que ambos nombres siguen marcando agenda desde orillas muy distintas: uno con una imagen asociada al orden, la confrontación y el discurso directo; el otro con una trayectoria ligada a la defensa de derechos humanos y a una izquierda que ha sido blanco permanente de ataques políticos. Que ambos aparezcan en las consultas digitales habla de un electorado que no está desconectado, sino saturado de mensajes y buscando filtrar ruido.
Este tipo de medición importa porque Google Trends no decide elecciones, pero sí ayuda a leer el clima de la campaña. En Colombia, donde la conversación política se mezcla cada vez más con redes sociales, videos cortos y titulares que se viralizan, la visibilidad digital puede amplificar a un candidato, corregir una percepción o incluso hundir una narrativa si aparecen dudas sobre su trayectoria. También obliga a los aspirantes a responder más allá del eslogan: qué han hecho, qué representan y cómo piensan gobernar un país atravesado por inseguridad, economía lenta, desconfianza institucional y una ciudadanía que pide resultados, no solo banderas ideológicas. En otras palabras, lo que pasa en Google termina siendo una radiografía parcial, pero útil, del estado de ánimo electoral.
A esta altura de la campaña, el dato más importante no es quién lidera una búsqueda puntual, sino qué dice eso sobre la indecisión y la tensión del momento. Si los candidatos están subiendo en las consultas, es porque aún hay franjas del país tratando de ubicarlos, descifrar sus propuestas y entender qué pasaría con sus vidas si uno u otro llega al poder. Y esa es, al final, la verdadera batalla de fondo: no solo captar atención, sino convertirla en confianza suficiente para que el voto no se decida por impulso, sino por convicción.



