Colombia

Char rechaza video de hombres arrojando desechos a un arroyo en Barranquilla

Hace 2 horas

Un video que circuló este martes mostró a dos hombres arrojando cascos y escombros a un arroyo en Barranquilla, hecho que provocó la reacción del alcalde Alejandro Char. El mandatario advirtió que este tipo de conductas no puede seguir repitiéndose en la ciudad.

La escena volvió a encender las alarmas sobre el manejo de residuos en Barranquilla: en la mañana de este martes 20 de octubre, a la altura de la diagonal 88 con carrera 5E, se conoció un video en el que dos hombres aparecen arrojando cascos y desechos a un arroyo. El comportamiento generó rechazo inmediato y motivó un pronunciamiento del alcalde Alejandro Char, quien dejó claro que ese tipo de prácticas “no puede seguir pasando” en la ciudad.

De acuerdo con lo difundido por El Tiempo (Colombia), el material audiovisual dejó en evidencia una conducta que no solo ensucia el entorno, sino que también agrava uno de los problemas más persistentes de Barranquilla: la contaminación de sus arroyos y la falta de cultura ciudadana frente a la disposición de residuos. Aunque el episodio puntual ocurrió en un sector específico, el mensaje trasciende ese punto de la ciudad porque toca una falla recurrente que termina afectando la movilidad, el drenaje de aguas lluvias y la calidad ambiental urbana.

El pronunciamiento de Char se inscribe en un debate que Barranquilla arrastra desde hace años: la tensión entre las obras de mitigación y la conducta de algunos ciudadanos que siguen usando los arroyos como botaderos improvisados. Ese hábito tiene consecuencias concretas para la gente de a pie, especialmente en temporada de lluvias, cuando la acumulación de desechos incrementa el riesgo de obstrucciones e inundaciones en distintos sectores. No se trata solo de una infracción menor, sino de una práctica que termina impactando la seguridad y la convivencia en la ciudad.

El caso también deja una lección política y social: la infraestructura por sí sola no resuelve un problema que requiere control, sanción y educación ciudadana. Cada episodio como este expone la fragilidad de los avances cuando persisten conductas que van en dirección contraria al orden ambiental. En una ciudad como Barranquilla, donde los arroyos han sido históricamente un desafío urbano, la discusión no es solo sobre limpieza, sino sobre responsabilidad colectiva y autoridad para hacer cumplir las reglas.

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