Alfredo Arias vuelve a sonar para Junior tras la eliminación en Liga BetPlay

Imagen: www.colombia.com/deportes
Junior sigue sin levantar cabeza y la sombra del banquillo vuelve a cambiar de nombre. Tras la eliminación en la Liga BetPlay, el regreso de Alfredo Arias tomó fuerza mientras otros candidatos empiezan a sonar.
Junior de Barranquilla volvió a quedar en el centro de la discusión futbolera por una razón que ya empieza a parecer un patrón: la inestabilidad en su banco. Tras la eliminación en la Liga BetPlay y el pobre arranque con Sebastián Viera como técnico, en el entorno del club ya comenzó a circular con fuerza la posibilidad de que Alfredo Arias regrese al cargo, apenas semanas después de su salida. La información fue revelada por www.colombia.com/deportes, en medio de un ambiente de inconformidad que crece entre hinchas y dirigentes.
El caso no es menor porque Junior apostó por un cambio buscando reacción inmediata, pero la apuesta no terminó de darle resultados. La salida de Arias, que parecía cerrar un ciclo, hoy vuelve a abrirse como opción cuando el equipo no encuentra rumbo ni estabilidad competitiva. Según la misma fuente, además del técnico uruguayo también hay otros nombres que empiezan a moverse alrededor del banquillo tiburón, una señal de que la directiva ya estaría evaluando alternativas para evitar que la crisis deportiva se profundice.
Más allá del nombre que finalmente llegue, el problema de fondo en Junior es más amplio que una simple elección de entrenador. El club arrastra una presión permanente por resultados, una afición exigente y una estructura que suele reaccionar rápido ante los tropiezos, pero no siempre con continuidad. En ese contexto, el posible regreso de Arias tiene una lectura doble: por un lado, representa una salida conocida en medio del desorden; por el otro, evidencia que el proyecto deportivo sigue sin consolidarse y que el equipo vive más de urgencias que de planificación. Para un club de la dimensión de Junior, eso pesa en la tabla, en el ánimo del vestuario y en la relación con su hinchada.
Si el retorno de Alfredo Arias se concreta, no sería solo un cambio de técnico: sería una admisión implícita de que el experimento con Viera no despegó como se esperaba. Y si la directiva opta por otro candidato, el margen de error será mínimo. En Barranquilla ya no alcanza con mover fichas; Junior necesita resultados que devuelvan algo más que esperanza.



