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Scaloni prepara un único ajuste en Argentina antes del choque con Austria

Hace 21 horas

Lionel Scaloni afina un solo retoque en la selección argentina antes del duelo con Austria: Nahuel Molina asoma para reemplazar a Gonzalo Montiel. La decisión apunta a cuidar cargas físicas y a llegar con el once más competitivo a un partido que puede definir el liderato del grupo.

Argentina entró en la recta final de su preparación para enfrentar a Austria con una señal clara: Lionel Scaloni no piensa tocar demasiado un equipo que viene funcionando, pero sí podría introducir una variante obligada en la banda derecha. En Kansas City, y bajo estricta reserva, la Albiceleste trabajó este sábado con la mira puesta en el partido del lunes por el grupo J del Mundial 2026, en una sesión donde la gran novedad fue la posibilidad de que Nahuel Molina tome el lugar de Gonzalo Montiel en la formación inicial. El movimiento, más que una apuesta táctica, parece responder al desgaste físico del defensor de River, que arrastra una sobrecarga muscular y ya había mostrado señales de administración de esfuerzos en los entrenamientos previos.

Según informó la AFA a través de sus canales oficiales, el plantel volvió a ejercitarse en el Sporting KC Training Centre con tareas físicas y trabajos con pelota, mientras Scaloni ajusta detalles sin exponer demasiado sus planes. Montiel participó junto a sus compañeros, aunque su carga de trabajo viene siendo monitoreada desde hace varios días: primero inició una práctica en el gimnasio, luego se reincorporó al grupo y más tarde volvió a sumar minutos sobre el campo. En el entrenamiento también apareció Lionel Messi, que ya había sido decisivo en la última presentación con un triplete en el 3-0 sobre Argelia y volvió a entrenarse con normalidad en un grupo que combina confianza, precisión y una jerarquía difícil de discutir. La posible entrada de Molina, lateral del Atlético de Madrid, no luce como un volantazo, sino como una corrección lógica para sostener intensidad por el carril derecho sin poner en riesgo a un jugador tocado.

El dato de fondo es que Argentina llega al duelo con Austria en posición favorable y con la posibilidad de asegurarse el primer puesto de su zona si consigue otro triunfo. Ese escenario explica por qué Scaloni prioriza la administración inteligente del plantel: no solo se trata de ganar el lunes, sino de llegar sano y con ritmo competitivo al tramo más exigente del torneo. La elección entre Montiel y Molina también refleja el valor de tener alternativas reales en un equipo que aprendió a competir sin depender de una sola estructura. En torneos cortos, donde una molestia muscular puede alterar el plan entero, la amplitud del banco es casi tan importante como el once titular. Y en ese tablero, Argentina parece moverse con una ventaja que no siempre es visible para el público, pero sí para el cuerpo técnico.

La agenda albiceleste todavía marca un último ensayo dominical en Kansas City, con una ventana abierta a la prensa durante apenas 15 minutos, antes del viaje a Dallas para disputar el compromiso ante Austria. Ese cierre de preparación no solo servirá para confirmar si Molina arranca desde el inicio, sino también para medir el estado general de un equipo que hasta ahora transmite solidez y pocas fisuras. Si Argentina sostiene esa línea y suma una nueva victoria, no solo quedará mejor posicionada en su grupo: también enviará un mensaje al resto del torneo. Con Messi en modo diferencial y Scaloni cuidando cada detalle, la selección campeona del mundo vuelve a mostrar una de sus virtudes más valiosas: la capacidad de competir sin improvisar.

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