Benedetti denuncia retiro de su esquema de seguridad y culpa al Gobierno
Imagen: El Tiempo - Política
Armando Benedetti denunció que la UNP le retiró la protección a él y a su familia en medio de un nuevo pulso político. El exministro vinculó la decisión con un cruce de acusaciones reciente y responsabilizó al presidente de cualquier consecuencia.
Armando Benedetti encendió una nueva alarma política al denunciar que la Unidad Nacional de Protección le retiró el esquema de seguridad a él y a su familia, una decisión que atribuyó a un reciente choque de acusaciones dentro del propio escenario gubernamental. El exministro sostuvo que la medida no es casual y la conectó con el deterioro de su relación con el presidente, a quien además responsabilizó por cualquier cosa que pueda ocurrirle a él o a sus allegados.
La advertencia de Benedetti llega en un momento especialmente sensible para el Gobierno, porque mezcla dos asuntos que en Colombia nunca son menores: la seguridad personal de figuras políticas y la tensión interna en el poder. De acuerdo con lo informado por El Tiempo - Política, el señalamiento del exfuncionario no se limitó a cuestionar una decisión administrativa, sino que la presentó como una respuesta política derivada de un enfrentamiento reciente. En otras palabras, el debate dejó de ser únicamente sobre protección estatal y pasó a convertirse en una nueva disputa pública entre antiguos aliados.
El caso importa porque la UNP no maneja simples formalidades: define esquemas de protección para personas expuestas por amenazas, conflictos políticos o riesgos derivados de su actividad pública. Cuando una figura de alto perfil denuncia que le quitan la seguridad, y además involucra a su familia, la discusión se amplía de inmediato hacia la responsabilidad del Estado y la manera en que se administran esos dispositivos. En un país donde la violencia contra líderes, exfuncionarios y opositores sigue siendo un tema estructural, cualquier sospecha de uso político de la protección personal golpea la credibilidad institucional y eleva el ruido alrededor del Gobierno.
Más allá del choque puntual, este episodio deja ver una fractura más profunda: la relación entre Benedetti y el poder que antes ayudó a sostener atraviesa uno de sus momentos más tensos. Si la protección fue retirada por una evaluación técnica o por una decisión política, ese será el punto central de la discusión en los próximos días. Pero, mientras tanto, el mensaje ya quedó instalado: Benedetti está dispuesto a convertir su seguridad personal en un nuevo frente de confrontación con el Gobierno, y eso puede traer costos tanto para su vida pública como para la discusión sobre cómo se protegen quienes han estado en el centro del poder en Colombia.




