CDMX inaugura la temporada de Día de Muertos con desfiles y ofrendas

Imagen: infobae
La Ciudad de México abre este sábado la temporada de Día de Muertos 2026 con el Desfile de Alebrijes Monumentales, el primero de una cadena de actividades que se extenderá hasta noviembre. La agenda incluye el Gran Desfile, la Ofrenda Monumental en el Zócalo y las celebraciones de San Andrés Mixquic.
La Ciudad de México inauguró este sábado 17 de octubre la temporada de celebraciones de Día de Muertos 2026 con el Desfile de Alebrijes Monumentales, un arranque que marca el inicio de una de las agendas culturales más visibles y concurridas del año en la capital. Según informó infobae, la programación no se limita a una sola jornada: se extenderá durante las próximas semanas y alcanzará su punto más alto con el Gran Desfile del 31 de octubre, la Ofrenda Monumental en el Zócalo y las celebraciones tradicionales de San Andrés Mixquic.
La ruta de actividades confirma algo que en la capital ya es costumbre: el Día de Muertos dejó de ser solo una conmemoración familiar para convertirse también en un motor cultural, turístico y económico. El desfile de alebrijes, con sus piezas gigantes y su carácter festivo, funciona como la antesala visual de una temporada en la que calles, plazas y barrios emblemáticos se transforman para recibir a miles de visitantes. De acuerdo con la información difundida por infobae, el calendario está pensado para escalonar los eventos y sostener el interés hasta noviembre.
Ese diseño no es casual. La Ciudad de México ha consolidado en los últimos años una estrategia para proyectar esta celebración como uno de sus principales atractivos internacionales, pero el peso real sigue estando en la mezcla entre espectáculo y tradición. El Zócalo, con su ofrenda monumental, concentra la dimensión simbólica; Mixquic, con sus rituales comunitarios, mantiene viva la raíz popular; y el Gran Desfile sirve como vitrina masiva para una festividad que hoy mueve a turistas, comerciantes, transportistas y familias enteras. En otras palabras, no se trata solo de un evento cultural: también es una temporada que dinamiza la economía local y redefine el uso del espacio público en la ciudad.
Para la gente que vive en la capital y su área metropolitana, estas semanas implican tanto oportunidades como ajustes. Habrá mayor afluencia en zonas céntricas, cierres parciales, cambios en la movilidad y una derrama económica que beneficia a hoteles, restaurantes, vendedores ambulantes y servicios ligados al turismo. Pero también hay un componente más profundo: cada año, estas celebraciones recuerdan que el Día de Muertos en CDMX ya no es una fecha aislada, sino una temporada completa que la ciudad convierte en identidad, espectáculo y política cultural al mismo tiempo.


