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Polillas esfíngidas usan chirridos ultrasónicos para confundir a murciélagos

Hace 4 horas

Algunas polillas de la familia de los esfíngidos han desarrollado una defensa sorprendente: generan chirridos ultrasónicos para confundir a los murciélagos en pleno vuelo. El hallazgo revela una carrera evolutiva más sofisticada de lo que se pensaba entre presa y depredador.

En la guerra nocturna entre murciélagos y polillas, algunas especies de esfíngidos han encontrado una forma ingeniosa de sobrevivir: producen chirridos ultrasónicos con estructuras reproductivas modificadas para desorientar a sus cazadores. El truco acústico actúa como una señal de alarma falsa que interfiere con el ataque del murciélago justo cuando la persecución está en marcha, según informó infobae mundo.

La clave está en que estas polillas no se limitan a escapar por velocidad o camuflaje. Algunas han transformado partes de su anatomía en un mecanismo activo de defensa, capaz de frotarse y generar sonidos de alta frecuencia que los humanos no oyen, pero que sí alteran la navegación de los murciélagos, depredadores que dependen del eco para localizar a sus presas. El resultado es una maniobra de distracción que puede hacer creer al cazador que se enfrenta a un insecto peligroso o tóxico.

Este comportamiento suma una pieza más a la llamada carrera armamentista evolutiva entre depredadores y presas, en la que cada ventaja termina empujando una respuesta más sofisticada del otro lado. En términos biológicos, no se trata solo de un dato curioso: ayuda a explicar cómo ciertas especies han refinado sus defensas hasta convertir la comunicación acústica en un escudo. También obliga a revisar cuánto de la supervivencia en la naturaleza depende de engañar los sentidos del adversario, no solo de huir de él.

Más allá del asombro que provoca este mecanismo, el hallazgo tiene valor porque muestra que la evolución puede reutilizar estructuras corporales para funciones inesperadas. En un entorno donde cada segundo cuenta, estas polillas no apuestan únicamente por pasar inadvertidas: también hacen ruido para salvar la vida. Y en ese detalle se resume una lección mayor sobre la biodiversidad: incluso los organismos más pequeños pueden desarrollar estrategias complejas para sobrevivir en un mundo hostil.

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