Rigoberto Urán recorrió Cali con Alejandro Eder en la previa del Giro de Rigo
Imagen: El Tiempo (Colombia)
Rigoberto Urán recorrió Cali en bus turístico junto al alcalde Alejandro Eder como parte de la previa al Giro de Rigo. La visita buscó proyectar los principales atractivos de la ciudad y calentar el ambiente para el evento ciclístico.
Rigoberto Urán convirtió a Cali en escenario de promoción y espectáculo a pocos días del Giro de Rigo. El pedalista antioqueño recorrió los principales atractivos de la ciudad en el bus turístico oficial, acompañado por el alcalde Alejandro Eder, en una visita pensada no solo como una cortesía protocolaria, sino como una estrategia para poner a la capital del Valle en el mapa deportivo y turístico del país.
Según informó El Tiempo (Colombia), el recorrido hizo parte de la antesala del evento ciclístico que lleva el nombre de Urán y que ha ganado fuerza como una vitrina masiva para ciudades anfitrionas, comercio local y cultura urbana. La presencia del corredor y del mandatario local en el trayecto buscó enviar un mensaje claro: Cali quiere aprovechar el impulso del Giro de Rigo para mostrarse como destino de grandes eventos, con capacidad logística y atractivo para visitantes de distintas regiones.
Más allá de la anécdota del paseo, el hecho tiene lectura política y económica. En ciudades como Cali, donde el turismo y la economía de eventos siguen siendo palancas clave para dinamizar sectores como hotelería, gastronomía, transporte y comercio informal, este tipo de apariciones públicas ayudan a vender una narrativa de ciudad abierta, activa y lista para recibir público. Para Urán, además, el recorrido refuerza el vínculo con una afición que lo ha convertido en una figura popular más allá del deporte; para Eder, representa una oportunidad de asociar su administración con iniciativas visibles que conectan con empleo, circulación de visitantes y promoción territorial.
El trasfondo es evidente: los grandes eventos deportivos ya no se leen solo en clave atlética, sino como herramientas de ciudad. Cali necesita capitalizar ese potencial con resultados concretos y no quedarse en la foto. Si el Giro de Rigo consigue llenar calles, activar negocios y dejar una percepción positiva entre los asistentes, el paseo de Urán por la ciudad habrá sido más que un recorrido simbólico: habrá funcionado como parte de una operación de posicionamiento urbano que, bien aprovechada, puede dejar réditos mucho después de que pase el pelotón.




