Arabia Saudí intercepta dos misiles hutíes lanzados contra Riad
Imagen: infobae mundo
La coalición militar liderada por Arabia Saudí dijo que interceptó y destruyó dos misiles balísticos disparados hacia Riad por los hutíes, en una nueva escalada en la guerra de Yemen. El episodio vuelve a poner a la capital saudí en la línea de fuego de un conflicto que desborda las fronteras yemeníes.
La coalición militar encabezada por Arabia Saudí informó este sábado que logró interceptar y destruir dos misiles balísticos disparados contra Riad, en un nuevo ataque atribuido a los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán. El anuncio refuerza la sensación de que la guerra yemení sigue teniendo capacidad para golpear el corazón político y económico de la vecina monarquía saudí, aun cuando el conflicto lleva años enquistado sin una salida clara.
De acuerdo con el comunicado difundido por la alianza, los proyectiles fueron lanzados desde territorio yemení con dirección a la capital saudí, aunque no se reportaron en ese momento impactos en zonas urbanas ni víctimas, al menos según la información oficial disponible. La coalición aseguró que sus sistemas de defensa aérea neutralizaron ambas amenazas antes de que alcanzaran su objetivo, un episodio que vuelve a exponer la vulnerabilidad de Riad frente a una insurgencia que ha convertido los ataques con misiles y drones en una de sus principales cartas de presión militar.
El hecho no es menor porque Yemen dejó hace tiempo de ser solo una guerra interna. El conflicto se transformó en un tablero regional donde Arabia Saudí e Irán compiten por influencia a través de actores locales, y cada ofensiva de los hutíes hacia territorio saudí eleva el riesgo de una escalada más amplia. Para la población civil, tanto en Yemen como en Arabia Saudí, estas operaciones significan más incertidumbre, más tensión en las fronteras y una guerra que sigue castigando a millones de personas atrapadas entre bombardeos, bloqueos y el deterioro económico. En el plano político, además, el ataque confirma que cualquier negociación de paz sigue condicionada por la capacidad de los hutíes de presionar militarmente a sus adversarios.
En términos estratégicos, la interceptación de los misiles puede presentarse como una victoria defensiva para Riad, pero también como recordatorio de que la amenaza persiste. Mientras no haya un acuerdo sólido que reduzca la capacidad de fuego de los rebeldes y limite la injerencia regional, Yemen continuará siendo una fuente de inestabilidad para toda la península arábiga. Y cada misil que cruza el cielo hacia la capital saudí deja claro que la guerra, lejos de cerrarse, sigue buscando nuevos márgenes para escalar.




