Política

Colpensiones cambia de directora tras la salida exprés de Montoya

Hace 3 horas

Colpensiones volvió a cambiar de timón en medio de una decisión tan rápida como incómoda: Carlos René Montoya salió apenas tres días después de ser nombrado. En su lugar quedó Beatriz Eugenia Vélez, en una movida anunciada por Abelardo De La Espriella que deja preguntas sobre la estabilidad de la entidad.

Colpensiones volvió a sacudirse por dentro con un relevo que deja más dudas que certezas: Beatriz Eugenia Vélez asumirá la dirección de la entidad en reemplazo de Carlos René Montoya, quien apenas permaneció tres días en el cargo. La salida exprés se produjo, según la información divulgada por El Tiempo - Política, por la falta de conocimiento del tema pensional, una señal poco alentadora para una institución que administra uno de los asuntos más sensibles para millones de colombianos: sus jubilaciones y semanas cotizadas.

La designación fue anunciada por Abelardo De La Espriella, en medio de un cambio abrupto que pone en evidencia la fragilidad con la que se están tomando decisiones en una entidad que debería ofrecer estabilidad técnica y confianza pública. En la práctica, Colpensiones no maneja un asunto menor: allí se define buena parte del futuro económico de trabajadores formales, independientes y adultos mayores que dependen del sistema público para acceder a una mesada o para resolver trámites que suelen tardar más de lo que la gente soporta. Un nombramiento fallido, aunque dure apenas horas, no es un detalle administrativo; es una señal política e institucional.

El caso de Montoya revela además un problema más profundo: la tentación de nombrar funcionarios por cuotas, cercanías o urgencias políticas sin verificar si tienen el perfil técnico para una entidad de esta naturaleza. En un país donde el sistema pensional ya enfrenta cuestionamientos por cobertura, inequidad y sostenibilidad, la improvisación en la cabeza de Colpensiones puede traducirse en retrasos, decisiones erráticas y mayor desconfianza ciudadana. Para el Gobierno, este episodio es incómodo porque expone que no basta con anunciar cambios: hay que demostrar capacidad para sostenerlos. Y para los afiliados, que suelen tener que pelear cada papel y cada corrección en trámites pensionales, el mensaje es preocupante: si arriba reina la improvisación, abajo la incertidumbre se multiplica.

Más allá del nombre de la nueva directora, el punto de fondo es otro: Colpensiones no puede convertirse en escenario de pruebas políticas. La entidad administra expectativas de retiro, derechos adquiridos y una base de datos vital para millones de colombianos. Cada relevo mal calculado erosiona la credibilidad de un sistema que ya carga con suficiente desgaste. Lo que ocurra en adelante con Beatriz Eugenia Vélez será observado con lupa, no solo por el sector político, sino por trabajadores y pensionados que entienden algo elemental: cuando se trata de pensiones, la improvisación sale muy cara.

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