Colombia

Acopi alerta que cambios en aportes podrían frenar contratación en mipymes

Hace 1 hora

Las pequeñas empresas advirtieron que los cambios en los aportes al Sena, el Icbf y salud pueden encarecer la nómina y frenar nuevas contrataciones. Acopi pidió al gobierno de Abelardo de la Espriella que la ley de rescate proteja el empleo y reconozca el valor de las mipymes.

Las pequeñas y medianas empresas de Colombia encendieron una nueva alerta sobre el costo de contratar personal. Acopi advirtió que los cambios en los aportes parafiscales al Sena, el Icbf y salud podrían terminar desincentivando la vinculación de técnicos y profesionales, justo en un momento en el que muchas firmas siguen lidiando con márgenes ajustados y una recuperación todavía frágil.

La advertencia fue divulgada por medio de un comunicado de prensa en el que el gremio pidió al gobierno de Abelardo de la Espriella que la llamada ley de rescate no se limite a sostener empresas en apuros, sino que además proteja el empleo formal y reconozca el valor agregado que generan las mipymes en la economía. En la práctica, el mensaje de Acopi apunta a un problema conocido en Colombia: cuando sube el costo laboral sin una mejora equivalente en productividad o ventas, las compañías pequeñas suelen responder frenando contrataciones, aplazando expansiones o sustituyendo puestos formales por esquemas más precarios.

El fondo de la discusión no es menor. El Sena, el Icbf y el sistema de salud se financian en buena parte con aportes ligados a la nómina, y cualquier ajuste sobre esa estructura toca de lleno a las empresas que contratan. Para las mipymes, que concentran una parte decisiva del tejido productivo y del empleo en el país, la diferencia entre contratar o no a un profesional puede depender de unos pocos puntos porcentuales en costos laborales. Por eso el reclamo del gremio no solo busca alivio tributario o parafiscal, sino una política que distinga entre grandes compañías y negocios que operan con caja limitada, alta informalidad alrededor y baja capacidad de maniobra.

El mensaje de Acopi también deja ver una tensión de fondo en la política económica colombiana: cómo financiar instituciones clave sin castigar la formalidad. Si el Gobierno decide mover la balanza solo hacia la recaudación, el riesgo es que el empleo calificado se desacelere precisamente donde más se necesita para crecer. Si, en cambio, opta por una protección más fina de las mipymes, podría aliviar la contratación y sostener la base productiva que mueve buena parte del empleo urbano y regional. Lo que se defina en esa ley tendrá efectos directos sobre la capacidad de las pequeñas empresas para contratar, competir y sobrevivir en un país donde formalizar trabajo sigue siendo una de las tareas más difíciles.

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