Colombia

Omar Bula arremete contra el modelo de pasaportes de Petro y promete recuperar la credibilidad

Hace 48 minutos

Omar Bula, canciller designado por el gobierno de Abelardo de la Espriella, lanzó una dura crítica contra la administración anterior y el esquema de pasaportes impulsado por Gustavo Petro, al que calificó como un desastre. Su prioridad, dijo, será recuperar la credibilidad en los documentos de identidad y viaje de Colombia.

El canciller designado del gobierno de Abelardo de la Espriella, Omar Bula, arrancó su gestión con un mensaje político de alto voltaje: cuestionó con dureza la administración anterior y puso en la mira el modelo de pasaportes construido durante el gobierno de Gustavo Petro. Su diagnóstico fue tajante, al describir el esquema heredado como un desastre, una frase que deja claro que la Casa de Nariño buscará marcar distancia desde el primer día con una de las áreas más sensibles del Estado: la expedición de documentos oficiales.

Según informó Infobae Colombia, Bula aseguró que una de sus prioridades al frente de la Cancillería será devolverle credibilidad a los documentos colombianos, en especial a los pasaportes. Esa afirmación no es menor. En un país donde los trámites de identificación suelen convertirse en un termómetro de la capacidad institucional, la discusión sobre quién imprime, administra y garantiza la seguridad de esos documentos no es solo técnica: también es política, diplomática y, sobre todo, práctica para millones de ciudadanos que dependen de ellos para viajar, estudiar, trabajar o resolver asuntos consulares fuera del país.

La crítica de Bula se inscribe en una disputa que viene creciendo alrededor de la gestión del servicio de pasaportes, uno de los temas más espinosos del Estado colombiano en los últimos años. Cada vez que falla la cadena de producción, distribución o entrega, el impacto recae directamente sobre la gente: filas interminables, demoras, incertidumbre y la sensación de que el Estado no responde con eficiencia a una necesidad básica. Por eso, cuando un nuevo canciller pone el foco en la “credibilidad”, lo que está reconociendo en el fondo es que el problema no se limita a un contrato o a una oficina; toca la confianza pública en la capacidad del gobierno para expedir documentos seguros, oportunos y reconocidos dentro y fuera del país.

Más allá del choque político con la administración Petro, el reto para Bula será demostrar que el nuevo equipo puede ordenar una casa que llega golpeada por la discusión sobre el modelo de pasaportes. Si el objetivo es recuperar confianza, el desafío no se resolverá con una sola declaración ni con un giro discursivo. Harán falta decisiones administrativas, claridad sobre el esquema operativo y resultados visibles para evitar que el debate se convierta en otro capítulo de improvisación estatal. En un país donde un pasaporte puede definir si alguien pierde un viaje, una oportunidad de estudio o una cita migratoria, la eficacia de la Cancillería no es un tema menor: es un asunto que afecta la vida cotidiana y la imagen internacional de Colombia.

Noticias relacionadas