Kbeto Zuleta sigue en UCI y recibe apoyo frente a clínica de Barranquilla
Imagen: El Tiempo (Colombia)
El cantante vallenato Kbeto Zuleta sigue en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Iberoamérica, en Barranquilla, adonde fue trasladado desde Valledupar. Afuera del centro médico, familiares, seguidores y músicos se han reunido con canciones y oraciones mientras crece la expectativa por su recuperación.
El cantante vallenato Kbeto Zuleta permanece internado en la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Iberoamérica, en Barranquilla, luego de ser trasladado desde Valledupar, en un cuadro que mantiene en vilo a su familia, a su círculo cercano y a seguidores del género. La escena afuera del centro asistencial se ha convertido en una muestra de respaldo emocional: canciones, oraciones y acordeones acompañan la espera por noticias sobre su evolución.
De acuerdo con lo informado por El Tiempo (Colombia), la permanencia de Zuleta en UCI confirma la gravedad del estado en que fue ingresado y explica la movilización espontánea que se ha concentrado frente a la clínica. Allí, allegados y fanáticos han optado por convertir la incertidumbre en compañía, con gestos que reflejan el peso que tiene el artista dentro del folclor vallenato y el impacto que su situación ha generado en la región Caribe.
Más allá del caso puntual, la escena vuelve a poner sobre la mesa la dimensión humana que rodea a figuras muy queridas de la música popular en Colombia: cuando un artista atraviesa una crisis de salud, no solo se activa una cadena de apoyo emocional, sino también una conversación pública sobre su legado, su vínculo con la gente y la fragilidad de la vida en medio de una carrera expuesta al desgaste. En un país donde el vallenato sigue siendo una expresión central de identidad cultural, la incertidumbre sobre Zuleta trasciende lo médico y se instala en el terreno de la preocupación colectiva.
Por ahora, la atención sigue centrada en la evolución clínica del cantante y en los reportes que puedan salir desde la clínica en las próximas horas o días. Afuera, mientras tanto, el acompañamiento popular se mantiene como una vigilia silenciosa pero constante, con la esperanza de que las notas que hoy suenan frente al hospital terminen siendo el preludio de su recuperación.




