Colombia

Arranca el calendario de las regionales de 2027 en medio de amenazas

Hace 2 horas

La autoridad electoral dejó en firme el calendario para las regionales de 2027 mientras su máximo responsable enfrenta una investigación por una presunta amenaza contra su vida. La firma de la resolución pone a andar la carrera política mucho antes de lo habitual y enrarece el ambiente institucional.

La Registraduría Nacional dejó en marcha el calendario de las elecciones regionales de 2027 justo en un momento en que su principal autoridad está bajo la sombra de una investigación por un presunto plan para atentar contra su vida. La resolución, firmada por el registrador nacional, marca el punto de partida formal de la contienda por gobernaciones, alcaldías, asambleas y concejos, y abre un ciclo político que ya empieza cargado de tensión.

Según informó El Tiempo - Política, el acto administrativo fija las fechas clave del proceso electoral y define los hitos que deberán cumplir partidos, movimientos y autoridades locales en los próximos meses. Aunque todavía faltan más de dos años para la jornada de votación, el calendario convierte la planeación electoral en un asunto inmediato: inscripción de cédulas, actualización de puestos, definición de aspirantes, revisión de avales y organización logística de un sistema que en Colombia suele medir no solo la fuerza de los partidos, sino también la capacidad del Estado para garantizar transparencia y seguridad.

El contexto no es menor. La Fiscalía adelanta una indagación por la supuesta existencia de un plan para atacar al registrador, un hecho que eleva las alertas sobre el entorno institucional en el que arrancan las regionales. En Colombia, la Registraduría no es un actor secundario: de su gestión dependen el censo electoral, la organización de los comicios y buena parte de la confianza ciudadana en que el voto se cuenta y se respeta. Por eso, cualquier amenaza contra su cabeza visible no solo compromete la seguridad personal de un funcionario, sino que golpea la credibilidad de todo el proceso.

Que el calendario se haya activado en medio de esa situación deja dos lecturas. La primera, que la máquina electoral del país no se detiene pese al ruido político y judicial. La segunda, que la disputa por el poder local ya comenzó antes de tiempo y en un clima en el que la protección de los árbitros electorales vuelve a estar en discusión. Para los partidos, esto significa que la carrera arranca oficialmente; para los ciudadanos, que el próximo pulso regional no solo se jugará en las urnas, sino también en la capacidad del Estado para blindar a quienes administran la elección.

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