Cartagena asoma como sede de la Fórmula 1 eléctrica del agua en 2027
Imagen: El Tiempo (Colombia)
Cartagena recibió una propuesta para entrar al circuito mundial de E1, la competencia de lanchas eléctricas que aspira a sumar ciudades icónicas del planeta. Si avanza, la bahía podría albergar una fecha en 2027, pero por ahora el proyecto apenas entra a evaluación.
Cartagena quedó en el radar de la E1, el campeonato mundial de lanchas eléctricas que busca instalar carreras en destinos turísticos de alto perfil, luego de que el Distrito recibiera una propuesta para llevar una fecha del certamen a la bahía. La idea, de acuerdo con El Tiempo (Colombia), todavía está en una etapa inicial de análisis, pero ya abre una discusión de fondo sobre la capacidad de la ciudad para convertirse en escenario de un evento deportivo de escala internacional con impacto turístico, económico y de imagen.
La eventual carrera no sería un simple espectáculo náutico. La E1 se presenta como una competencia de “fórmula 1 del agua” por su apuesta tecnológica y por el formato de ciudades sede, que combina deporte, marca país y proyección global. En el caso de Cartagena, la propuesta apunta a 2027, pero antes deberá pasar por una evaluación institucional que mida condiciones logísticas, ambientales, de seguridad y operativas. En otras palabras: no basta con la postal de la bahía; hay que demostrar que el espacio puede soportar un evento de este tipo sin desbordar la ciudad ni poner en riesgo su entorno marino.
Y ahí está el punto clave. Cartagena lleva años intentando consolidarse no solo como destino turístico, sino como plataforma para eventos de alto impacto que dejen algo más que ocupación hotelera por unos días. Una fecha de la E1 podría traducirse en visibilidad internacional, activación económica para sectores como hotelería, transporte, comercio y servicios, y un relato distinto sobre la ciudad: uno ligado a innovación, sostenibilidad y deporte de élite. Pero también plantea preguntas inevitables sobre el uso del espacio público, el cuidado ambiental de la bahía y la capacidad real de la administración para coordinar un operativo de esta magnitud sin improvisación.
La evaluación apenas comienza, y eso importa porque en Colombia muchas veces los anuncios de grandes eventos se venden antes de que exista una hoja de ruta seria. Cartagena, por su peso simbólico y turístico, es una candidata natural para este tipo de apuestas, pero convertir una propuesta en una fecha oficial exige mucho más que entusiasmo. Si la ciudad logra avanzar, no solo sumaría una carrera al calendario mundial de la E1: estaría intentando entrar a una nueva liga de destinos que compiten por atención global a través del deporte, la tecnología y la vitrina internacional.




