Familia de Kevin Acosta pide frenar salida del país de Petro en medio del caso
Imagen: El Tiempo - Política
La familia de Kevin Acosta pidió al Congreso revocar el permiso de salida del país concedido a Gustavo Petro mientras avanza la investigación por la muerte del menor. El caso vuelve a tensar el debate político y jurídico alrededor del expresidente.
La representación de la familia de Kevin Acosta le pidió al Congreso que cancele la autorización de salida del país otorgada a Gustavo Petro, en medio de la investigación que rodea la muerte del menor. La solicitud introduce un nuevo pulso político y judicial alrededor del expresidente, justo cuando el caso comienza a concentrar más atención pública por las implicaciones que puede tener sobre eventuales comparecencias, diligencias y la cooperación con las autoridades.
Según informó El Tiempo - Política, la petición fue presentada por los voceros de las víctimas como una medida para evitar que Petro abandone el país mientras el expediente sigue en curso. Aunque no se conocen en detalle todos los argumentos de la solicitud, el planteamiento apunta a una preocupación central: que la salida del exmandatario pueda complicar el avance de la investigación o generar obstáculos para futuras actuaciones judiciales. En términos prácticos, la discusión ya no se limita a la responsabilidad política del caso, sino a la capacidad del sistema institucional para asegurar que ninguna figura pública quede por fuera del alcance de las autoridades.
Este episodio importa por dos razones. La primera es jurídica: en Colombia, los casos que involucran a menores y posibles responsabilidades de alto perfil suelen avanzar bajo una fuerte presión pública, y cualquier decisión sobre movilidad internacional puede leerse como una señal de riesgo procesal o de protección institucional. La segunda es política: Gustavo Petro sigue siendo una figura central del debate nacional, y cada movimiento en un expediente sensible termina amplificando la polarización. Para la ciudadanía, el fondo de la discusión es simple pero decisivo: si la justicia actúa con la misma firmeza frente a un expresidente que frente a cualquier otro ciudadano. En un país donde la desconfianza hacia las instituciones suele crecer con los casos de alto impacto, ese es el verdadero termómetro.
Por ahora, la solicitud de la familia abre una nueva etapa de presión sobre el Congreso y sobre las autoridades que deben evaluar si existe mérito para restringir o mantener la autorización de salida. El desenlace dirá mucho más que el futuro inmediato de Petro fuera del país: mostrará hasta dónde alcanza la capacidad del Estado para responder con rapidez y coherencia cuando una investigación sensible toca a las más altas esferas del poder.



