Colombia

Golpe a las disidencias en Guaviare: capturan a alias ‘Vivi Puñaleto’

Hace 23 horas

Las autoridades capturaron a alias ‘Vivi Puñaleto’, integrante del bloque Jorge Briceño bajo el mando de alias Calarcá, en una operación ligada al pulso de seguridad en Guaviare. El golpe llega en un territorio donde las disidencias buscan imponer control justo en un momento políticamente sensible.

La captura de alias ‘Vivi Puñaleto’ vuelve a poner en primer plano la disputa por el control armado en Guaviare, un departamento donde las disidencias de las antiguas FARC siguen moviéndose con capacidad de presión sobre la población y sobre la presencia institucional. Según informó El Tiempo (Colombia), el detenido sería integrante del bloque Jorge Briceño, una estructura que hoy opera bajo el mando de alias Calarcá, uno de los nombres más visibles dentro de esa fragmentación insurgente. Aunque el caso debe leerse como un resultado operativo, también revela que el Estado sigue enfrentando una pelea de fondo: quién manda realmente en los corredores rurales y en los municipios donde la autoridad civil suele llegar tarde o de forma intermitente.

En la práctica, la captura de un actor armado como ‘Vivi Puñaleto’ no es solo una ficha menos dentro del organigrama de la disidencia. Este tipo de integrantes suelen cumplir tareas concretas en las redes territoriales: vigilancia, cobro de extorsiones, control de movilidad, intimidación y enlace con economías ilegales que sostienen la capacidad de guerra. Por eso, cuando las autoridades reportan una redada contra estructuras ligadas a las disidencias, el impacto no se mide únicamente por el número de detenidos, sino por la señal política y operativa que se envía a la zona. En un departamento como Guaviare, donde la geografía favorece el ocultamiento y dificulta la llegada permanente del Estado, cada golpe a estas redes busca romper una cadena de mando que suele reconstruirse con rapidez.

El momento en que ocurre este operativo importa tanto como el nombre capturado. Guaviare es una pieza estratégica en el mapa del conflicto colombiano por su ubicación, por su conexión con rutas de movilidad armada y por la presión que ejercen grupos ilegales sobre comunidades rurales que viven entre la supervivencia económica y el miedo. En vísperas de procesos electorales, esa tensión se vuelve aún más delicada: las disidencias no solo disputan territorio, también condicionan la vida pública, la participación ciudadana y la posibilidad de que los votantes ejerzan su derecho sin coerción. Por eso, el caso de ‘Vivi Puñaleto’ trasciende lo policial; habla de un país donde las elecciones todavía se cruzan con la violencia armada en regiones que siguen siendo frágiles para la democracia.

El desafío para las autoridades no termina con una captura ni con una redada. Si el bloque Jorge Briceño sigue operando bajo la órbita de alias Calarcá, la pregunta de fondo es cuánto poder real conserva esa estructura en Guaviare y cuánta capacidad tiene el Estado para sostener su presencia después del operativo inicial. Para los habitantes de la región, lo que está en juego no es una estadística ni un titular: es la posibilidad de vivir sin el dominio silencioso de grupos que convierten la vida cotidiana en territorio de guerra.

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