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SEP va por el cierre de 26 escuelas militarizadas si no cambian su modelo educativo

Hace 2 horas
SEP va por el cierre de 26 escuelas militarizadas si no cambian su modelo educativo

Imagen: infobae

La SEP puso contra la pared a 26 escuelas militarizadas en México: si no transforman su modelo educativo, serán cerradas. Mario Delgado dijo que ya hay trabajo con gobiernos estatales para forzar el cambio.

La Secretaría de Educación Pública abrió un frente directo contra 26 escuelas militarizadas en México: si estos planteles no modifican su modelo de enseñanza, serán clausurados. El anuncio, hecho por Mario Delgado, marca un giro de fondo en una discusión que por años ha orbitado entre la disciplina extrema, la formación cívica y las denuncias sobre prácticas incompatibles con el derecho a una educación libre de violencia.

De acuerdo con lo informado por Infobae, Delgado explicó que el gobierno federal ya trabaja con autoridades estatales para empujar la transformación de estos centros educativos y proceder con el cierre de aquellos que se resistan a cambiar sus planes. El mensaje no es menor: la SEP no sólo está pidiendo ajustes administrativos, sino una redefinición del modelo mismo bajo el cual operan estas escuelas, muchas de ellas señaladas por mantener dinámicas rígidas, jerárquicas y con un enfoque cercano al entrenamiento castrense más que a la pedagogía.

El fondo del asunto es más amplio que un simple conflicto entre autoridades y directivos. México arrastra una discusión histórica sobre los límites de la disciplina escolar y el papel de la educación pública en la formación de niñas, niños y adolescentes. En ese debate, las escuelas militarizadas han sido defendidas por algunos sectores como espacios de orden y “formación de carácter”, pero también criticadas por especialistas y familias que ven en ese esquema un riesgo de normalizar la obediencia acrítica, el castigo y la coerción dentro de las aulas. La decisión de la SEP apunta a meter orden donde durante años ha habido zonas grises y, al mismo tiempo, a poner sobre la mesa una pregunta de fondo: ¿qué tipo de ciudadanos quiere formar el sistema educativo mexicano?

Más allá del número de planteles afectados, la medida puede abrir un precedente para otras escuelas con modelos similares o con prácticas disciplinarias cuestionadas. Si la SEP logra imponer esta transformación, el mensaje será claro: el Estado no está dispuesto a tolerar esquemas educativos que se aparten de los criterios oficiales de formación integral y respeto a los derechos de los estudiantes. Para las familias, el impacto será directo: cambia la oferta escolar disponible y también el debate sobre si la autoridad pública debe permitir modelos que privilegien la obediencia por encima del aprendizaje, en un país donde la desigualdad educativa sigue siendo una de las grandes deudas del Estado.

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