César Gaviria despide a Plinio Apuleyo Mendoza y lamenta la pérdida de un referente nacional
Imagen: El Tiempo - Política
César Gaviria lamentó la muerte de Plinio Apuleyo Mendoza y lo describió como una de las últimas voces que comprendían con rigor la política y la cultura del país. El expresidente destacó su trayectoria como escritor, periodista y observador agudo de Colombia.
La muerte de Plinio Apuleyo Mendoza provocó una reacción inmediata en sectores de la vida política y cultural colombiana, y una de las más significativas vino del expresidente César Gaviria, quien expresó públicamente su pesar por la desaparición del escritor y periodista. En un comunicado, Gaviria no solo lamentó la pérdida, sino que puso el acento en algo más profundo: la desaparición de una generación de intelectuales capaces de leer el país con criterio político, sensibilidad cultural y distancia crítica. Su mensaje, en el fondo, fue también una despedida a una forma de entender el debate público que hoy parece cada vez más escasa.
Plinio Apuleyo Mendoza deja una huella que va mucho más allá del mundo literario. A lo largo de su trayectoria, se movió entre el periodismo, la escritura y la reflexión sobre los grandes asuntos nacionales, convirtiéndose en una figura respetada por su lucidez y por su capacidad para intervenir en las discusiones del país sin caer en la estridencia. Según el comunicado difundido por Gaviria, el exmandatario recordó precisamente esa condición de observador privilegiado de Colombia, alguien que supo interpretar los cruces entre poder, cultura e იდეología en momentos decisivos de la historia reciente. Su nombre estuvo asociado durante décadas a un tipo de pensamiento que no se limitaba a opinar, sino que buscaba explicar.
La reacción de Gaviria también permite leer el momento actual con un lente más amplio. En una época marcada por la polarización, la velocidad de las redes y el empobrecimiento del debate público, la muerte de voces como la de Mendoza recuerda la fragilidad de los referentes intelectuales que ayudaron a pensar el país durante buena parte del siglo XX y comienzos del XXI. No se trata solo de la partida de un escritor reconocido, sino de la pérdida de una tradición de conversación nacional que combinaba cultura, política y oficio periodístico. Y eso importa porque, cuando se van figuras de ese calibre, no desaparece únicamente una biografía: se debilita también una memoria crítica indispensable para entender de dónde viene Colombia y hacia dónde se dirige.
El homenaje expresado por el expresidente, en suma, funciona como un retrato de época. Plinio Apuleyo Mendoza fue recordado no solo por lo que escribió, sino por lo que representó: una mirada independiente, aguda y profundamente conectada con los dilemas del país. En tiempos en que el ruido suele imponerse sobre la reflexión, su ausencia deja una pregunta incómoda y necesaria: quiénes están hoy ocupando el espacio que durante décadas ocuparon los intelectuales capaces de pensar Colombia con perspectiva, rigor y valentía.



