Chihuahua se acerca a 80 casos de gusano barrenador y la plaga no da tregua

Imagen: infobae
Chihuahua se acerca a los 80 casos de gusano barrenador, mientras autoridades federales y estatales intentan contener una plaga que sigue avanzando en la entidad. El aumento mantiene en alerta al sector ganadero por el impacto sanitario y económico que puede dejar a su paso.
Chihuahua sigue acumulando casos de gusano barrenador y ya está muy cerca de alcanzar los 80 registros, una cifra que confirma que la plaga no ha sido contenida del todo en la entidad. Mientras el número de contagios crece, las autoridades federales y estatales mantienen operativos y medidas de control para intentar frenar su expansión, en un escenario que preocupa especialmente al sector ganadero por el riesgo sanitario y las pérdidas económicas asociadas.
De acuerdo con lo informado por Infobae, las acciones de contención continúan en marcha, aunque el avance de la plaga evidencia que el problema sigue activo y exige vigilancia permanente. El gusano barrenador, una de las amenazas más delicadas para el ganado, puede causar lesiones graves en animales y comprometer la producción, además de encarecer los costos de tratamiento y control para los productores. En estados con fuerte actividad pecuaria como Chihuahua, cada nuevo caso no solo representa una alerta veterinaria, sino también un golpe potencial para la cadena productiva.
La situación importa porque Chihuahua no es cualquier entidad en el mapa ganadero del país: su peso económico en la producción pecuaria hace que cualquier brote tenga efectos que trascienden el campo y llegan al bolsillo de productores, comercializadores y consumidores. Cuando una plaga de este tipo se extiende, el costo no se mide únicamente en animales afectados, sino en restricciones, inspecciones más estrictas, mayores gastos preventivos y una presión adicional sobre un sector que ya enfrenta volatilidad por el clima, los precios y la inseguridad sanitaria. En ese sentido, la insistencia de las autoridades en sostener la respuesta es clave, pero también revela que contener la plaga ha sido más difícil de lo previsto.
Por ahora, el panorama en Chihuahua es el de una alerta que no cede. Si los casos siguen sumándose, el desafío para los gobiernos será pasar de la contención reactiva a una estrategia más eficaz de prevención, monitoreo y atención temprana. Para el campo, el mensaje es claro: mientras el gusano barrenador siga avanzando, la producción ganadera seguirá operando bajo una amenaza que puede escalar rápidamente si no se corta a tiempo.



