Política

Pacto Histórico mueve sus fichas y propone a Rusinque y Bautista para el CNE

Hace 2 horas

El Pacto Histórico definió a última hora sus cartas para la elección de magistrados del Consejo Nacional Electoral: Cielo Rusinque y Ana Jimena Bautista. La movida llega en la víspera de una votación clave y revela la pulseada política por el control del árbitro electoral.

A menos de 24 horas de la elección en el Congreso, el Pacto Histórico cerró filas y definió a Cielo Rusinque y Ana Jimena Bautista como sus candidatas para el Consejo Nacional Electoral (CNE), en una decisión tomada este lunes durante una reunión interna de la coalición de gobierno. El movimiento no es menor: el organismo al que aspiran ambas es uno de los más sensibles del sistema político colombiano, porque allí se resuelven disputas electorales, se vigila la financiación de campañas y se ponen límites —o se les abren las compuertas— a la forma en que compiten los partidos.

La selección, según informó El Tiempo - Política, se produjo en medio de una carrera contrarreloj y confirma que el Pacto Histórico llegó a la víspera de la votación con una estrategia más definida de lo que parecía en días anteriores. Rusinque, una figura cercana al gobierno y con trayectoria en escenarios de defensa jurídica y política del proyecto petrista, y Bautista, cuya presencia refuerza la apuesta por un perfil alineado con la coalición, quedaron como las apuestas de la izquierda para disputarle espacio a los bloques tradicionales en una entidad que, aunque técnica en apariencia, tiene enorme peso político. En Colombia, el CNE no solo certifica decisiones administrativas: también puede convertirse en escenario de batalla cuando se trata de campañas, recusaciones, topes de gasto y sanciones.

Lo que está en juego va más allá de dos nombres. La elección del CNE suele leerse como un termómetro del poder real en el Congreso y como una prueba de fuerza entre el gobierno y la oposición. Para el Pacto Histórico, asegurar presencia en ese tribunal significa intentar incidir en un momento en que el debate electoral ya empieza a calentarse con miras a los próximos comicios. Para sus críticos, en cambio, la preocupación es que el árbitro termine demasiado cerca de las mayorías políticas del momento. Por eso esta decisión, adoptada a último minuto, no es un simple trámite interno: es una jugada que puede influir en la vigilancia de la competencia democrática durante los próximos años.

En un país donde la desconfianza sobre las instituciones electorales ha crecido con cada escándalo de financiación, alianzas y campañas grises, la elección de magistrados del CNE importa porque impacta directamente la credibilidad del juego político. Si el Congreso avala a las candidatas del Pacto Histórico, la coalición de gobierno ganará una cuota de poder en uno de los organismos que más influyen en la vida política nacional. Si no lo logra, quedará en evidencia que la disputa por el control institucional sigue siendo uno de los grandes pulsores de la política colombiana.

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