Terremoto en Colombia: el hospital de Cali quedó inservible y buscan a 10 personas

Imagen: clarin colombia
El Hospital Universitario del Valle Evaristo García, en Cali, quedó gravemente golpeado por el terremoto y perdió la mitad de su infraestructura. Mientras la ciudad entra en toque de queda nocturno, equipos con drones y perros del Ejército siguen buscando a 10 personas entre los escombros.
El Hospital Universitario del Valle Evaristo García, uno de los centros asistenciales más importantes de Cali, quedó seriamente dañado tras el terremoto que sacudió la región y hoy no está en condiciones de recibir heridos. Según informó clarin colombia, cerca del 50% de su infraestructura resultó afectada, una cifra que dimensiona el golpe no solo para la red hospitalaria de la ciudad, sino para miles de pacientes que dependen de este centro para atención de urgencias y tratamientos de alta complejidad.
La emergencia se agrava por la búsqueda de 10 personas que, de acuerdo con la información conocida hasta ahora, seguirían desaparecidas entre los escombros. Las labores de rescate se mantienen activas con apoyo de drones y perros del Ejército, una señal de que las autoridades consideran todavía posible encontrar sobrevivientes. Mientras tanto, el toque de queda nocturno busca facilitar las operaciones de emergencia y reducir el riesgo de saqueos, circulación innecesaria y nuevos accidentes en una zona donde la infraestructura quedó comprometida.
Más allá de la tragedia inmediata, lo ocurrido en este hospital deja una advertencia incómoda sobre la fragilidad de los sistemas de salud frente a desastres de gran escala. Cuando un centro de referencia queda inutilizado, el problema no se limita a sus paredes derrumbadas: se desordenan las urgencias, se saturan otros hospitales, se complican los traslados y se pone a prueba la capacidad de respuesta del Estado. En ciudades como Cali, donde la demanda médica ya suele ser alta, la pérdida parcial de un hospital universitario no es un dato técnico; es una amenaza directa para la atención de centenares de personas en las próximas horas y días.
El terremoto también deja al descubierto otra realidad: en Colombia, la respuesta a una catástrofe depende no solo de la rapidez de los equipos de rescate, sino de la fortaleza previa de la infraestructura pública. Si se confirma el balance de daños y desaparecidos, el Hospital Universitario del Valle Evaristo García quedará como uno de los símbolos más duros de esta emergencia: un lugar pensado para salvar vidas, hoy reducido a escenario de búsqueda, incertidumbre y resistencia institucional frente al desastre.




