Honduras avanza en pagos atrasados a médicos, pero persisten reclamos laborales

Imagen: infobae
El Gobierno hondureño asegura que ya avanzó en el pago de salarios atrasados a médicos interinos, con 217 expedientes revisados en apenas dos días. Pero el Colegio Médico advierte que aún faltan ajustes clave como el IPC y el bienal, dos rubros que siguen alimentando la tensión.
La Secretaría de Salud de Honduras informó que el proceso para ponerse al día con los salarios atrasados de médicos interinos ya registra un avance del 40%, tras revisar 217 expedientes en los dos primeros días de trabajo. El anuncio busca mostrar movimiento en una deuda laboral que por meses ha golpeado a un sector clave del sistema público, aunque el conflicto está lejos de cerrarse.
De acuerdo con lo reportado por infobae, la revisión forma parte del mecanismo acordado para verificar cada caso y acelerar los pagos pendientes. Sin embargo, el Colegio Médico de Honduras advirtió que el problema no se limita a saldar meses acumulados, sino también a corregir conceptos que, según su posición, siguen sin reflejarse en la remuneración completa de los profesionales, entre ellos el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y el ajuste bienal.
Ese detalle no es menor. En países como Honduras, donde la red pública de salud opera bajo fuertes presiones presupuestarias y administrativas, los atrasos salariales no solo deterioran la relación entre gobierno y personal médico: también afectan la continuidad del servicio, la estabilidad de los hospitales y la confianza de los trabajadores que sostienen la atención primaria y de urgencias. Cuando un médico espera meses por su pago, el impacto va más allá de su salario; se traduce en desgaste institucional y en una señal de fragilidad del Estado para cumplir sus compromisos básicos.
Por ahora, el Gobierno intenta mostrar que el proceso avanza con una revisión técnica expedita, mientras el gremio médico insiste en que cualquier salida debe incluir la totalidad de los rubros adeudados. La diferencia entre ambas versiones revela que la negociación apenas entra en una etapa decisiva: una cosa es revisar expedientes y otra muy distinta es resolver de fondo una deuda laboral que se arrastra y que, si no se corrige por completo, puede volver a estallar en las próximas semanas.


