Colombia

Colegio Médico alerta por centros ilegales de estética y pide revisar credenciales

Hace 1 hora

El Colegio Médico encendió las alarmas por el crecimiento de centros irregulares de cirugía estética y pidió a la ciudadanía verificar la habilitación de clínicas, consultorios y profesionales antes de someterse a cualquier procedimiento. La advertencia llega en medio de una expansión de la oferta estética que, sin controles, puede poner en riesgo la vida de los pacientes.

El Colegio Médico lanzó una advertencia que no debería pasar desapercibida: en Colombia siguen operando centros irregulares de cirugía estética y, en ese escenario, el mayor riesgo no es solo económico sino sanitario. La organización pidió reforzar los controles y llamó a los pacientes a verificar, antes de cualquier procedimiento, que la clínica, el consultorio y el profesional estén debidamente habilitados. En otras palabras: en un mercado donde la apariencia vende, la seguridad sigue siendo el punto más débil.

Según informó Infobae Colombia, el gremio insistió en que no basta con revisar la publicidad ni con confiar en recomendaciones informales, porque la proliferación de servicios estéticos ha abierto espacio para ofertas sin respaldo técnico, ni permisos, ni personal con las credenciales exigidas. El llamado apunta a una falla estructural: mientras crece la demanda por procedimientos cosméticos, también aumentan las posibilidades de que algunos pacientes terminen en manos de operadores sin formación suficiente o en lugares que no cumplen con las condiciones mínimas para atender una complicación médica.

El problema va mucho más allá de una mala experiencia estética. En cirugía y medicina estética, una mala práctica puede derivar en infecciones, hemorragias, secuelas permanentes e incluso muerte, especialmente cuando los procedimientos se realizan en entornos improvisados o fuera de la red de vigilancia sanitaria. Por eso la advertencia del Colegio Médico debería leerse como una señal de alarma para autoridades y usuarios: el control no puede depender solo del criterio del paciente, porque en un país con alta informalidad en distintos servicios de salud, la capacidad de distinguir entre un centro legal y uno irregular no siempre es evidente. Y cuando el negocio de la estética opera en la sombra, quien paga el costo suele ser el ciudadano común, que llega buscando una mejora física y puede salir enfrentando una emergencia médica.

La discusión también revela una tensión de fondo en el sistema: la cirugía estética se ha convertido en un mercado en expansión, con fuerte empuje comercial y presencia en redes sociales, pero todavía con brechas de vigilancia y trazabilidad. En ese contexto, la recomendación del gremio es sencilla pero crucial: antes de cualquier procedimiento, revisar habilitación, formación profesional y condiciones del lugar. Porque en este tipo de servicios, la pregunta no debería ser solo cuánto cuesta, sino quién lo hace, dónde lo hace y con qué respaldo médico.

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