Briceño propone quitarle recursos a RTVC y la JEP para financiar el deporte
Imagen: El Tiempo - Política
Daniel Briceño volvió a poner bajo la lupa el gasto público en RTVC y la JEP, al proponer recortar sus presupuestos y trasladar esos recursos al deporte. Su apuesta abre un debate de fondo: qué prioridades debe financiar hoy el Estado.
El representante a la Cámara Daniel Briceño puso sobre la mesa una propuesta que no solo tiene carga política, sino también presupuestal: recortar recursos a RTVC y a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) para destinarlos al deporte. El congresista, según informó El Tiempo - Política, cuestionó además varios convenios asociados a esas entidades y defendió que esa inversión debería llegar a los atletas que se preparan para competencias como los Juegos Nacionales y los Juegos Olímpicos. La tesis que impulsa es clara: menos dinero para lo que él considera estructuras de propaganda e impunidad, y más apoyo directo a los deportistas.
La discusión no es menor porque toca dos frentes especialmente sensibles en la agenda pública. RTVC, el sistema de medios públicos, suele estar en el centro de la controversia cada vez que se debate su papel, su independencia editorial y el uso de recursos estatales. La JEP, por su parte, continúa siendo uno de los pilares del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, y cualquier intento de reducirle presupuesto reabre el debate sobre la implementación del Acuerdo de Paz y la capacidad del Estado para sostener sus compromisos con las víctimas. En ese contexto, Briceño no solo propone una reasignación de recursos: está intentando instalar una narrativa de prioridades opuestas entre paz, comunicación pública y deporte.
El trasfondo político de la iniciativa también merece atención. En Colombia, el presupuesto suele convertirse en el escenario donde se pelean las visiones de país: una más enfocada en fortalecer instituciones de memoria, justicia transicional y medios públicos; otra, más inclinada a redirigir esos recursos hacia sectores con mayor simpatía social, como el deporte. El planteamiento del congresista conecta con un sentimiento extendido en amplios sectores de la ciudadanía: la idea de que el Estado financia estructuras costosas mientras disciplina y resultados concretos, como el alto rendimiento deportivo, siguen dependiendo de presupuestos limitados, esfuerzos individuales y apoyos insuficientes. Pero la discusión de fondo no se resuelve con eslóganes. Quitar dinero a la JEP puede debilitar un engranaje ya presionado por tiempos, litigios y complejidad operativa; tocar a RTVC puede afectar una oferta pública que, con todos sus problemas, cumple una función de acceso a información y cultura que el mercado no garantiza.
Por eso el debate que abre Briceño trasciende la polémica del día. En el fondo, lo que está preguntando es qué entiende el país por inversión pública útil y a quién debe llegar el dinero de los impuestos. Si su propuesta gana tracción, la conversación no solo impactará a dos entidades específicas, sino también la forma en que Colombia decide repartir recursos entre memoria, comunicación pública y formación deportiva, tres áreas que suelen recibir aplausos en el discurso, pero sobreviven con presupuestos que rara vez alcanzan para todo lo que se les exige.



