Congresista de EE. UU. le exige a Trump no interferir en las elecciones de Colombia

Imagen: infobae colombia
Jesús G. “Chuy” García pidió a Donald Trump respetar la soberanía de Colombia y no intervenir en su jornada electoral. El legislador también reclamó investigaciones transparentes y garantías plenas para que la ciudadanía vote sin presiones.
El congresista estadounidense Jesús G. “Chuy” García elevó el tono frente a la jornada electoral en Colombia y le pidió a Donald Trump mantenerse al margen del proceso. Según informó infobae colombia, el legislador demócrata llamó a respetar la soberanía del país andino y a asegurar que este domingo 21 de junio los votantes ejerzan su derecho con plena libertad, sin interferencias externas ni maniobras políticas que alteren la decisión ciudadana.
La solicitud de García no se quedó en una consigna diplomática. De acuerdo con la información difundida, el congresista insistió en que cualquier duda sobre la legitimidad del proceso debe resolverse con investigaciones transparentes, abiertas y confiables, no con declaraciones incendiarias desde Washington. En otras palabras: si existen denuncias o señales de irregularidad, la respuesta debe venir de instituciones sólidas y verificables, no de presiones de actores extranjeros que pretendan influir en el desenlace político colombiano.
La advertencia importa más de lo que parece. Cada vez que un dirigente estadounidense opina sobre una elección en América Latina, el mensaje rebota en dos direcciones: hacia adentro de Colombia, donde puede alimentar sospechas sobre la independencia del proceso, y hacia la relación bilateral, donde se pone a prueba el respeto por la autodeterminación. En el caso colombiano, además, la memoria histórica pesa. La política exterior de Estados Unidos ha tenido durante décadas una influencia decisiva en asuntos de seguridad, lucha antidrogas y cooperación económica, por lo que cualquier gesto que roce la intromisión reabre viejos debates sobre hasta dónde llega la influencia de Washington en la región.
Lo que está en juego no es solo un resultado electoral puntual. También lo está la confianza de la ciudadanía en que su voto vale por sí mismo y no por la presión de una potencia extranjera. García, al intervenir públicamente, envía una señal clara: la democracia colombiana debe resolverse en Colombia. Y esa idea, en un momento de polarización y de desconfianza institucional, tiene una carga política evidente. Para los ciudadanos de a pie, el mensaje es simple pero crucial: la legitimidad de un gobierno empieza por unas elecciones libres, y cualquier sombra de intervención extranjera solo debilita la credibilidad del sistema.



