Colombia

Construcción en Colombia sigue frenada y Bancolombia prevé caída de 8,2 % en edificaciones

Hace 3 horas

La construcción en Colombia sigue sin encontrar piso: Bancolombia advierte que la edificación caerá 8,2 % y que el golpe viene por varios frentes al tiempo. Los altos costos, las tasas hipotecarias y la pérdida de poder adquisitivo están enfriando uno de los sectores que más empleo mueve.

La construcción en Colombia continúa atrapada en una combinación peligrosa de costos altos, crédito caro y demanda debilitada. Según advirtió Bancolombia, el segmento de edificaciones sufrirá una contracción de 8,2 % en el periodo analizado, una señal de que el motor inmobiliario sigue lejos de recuperarse y de que el freno no es coyuntural, sino el resultado de presiones acumuladas que están golpeando tanto a constructores como a compradores.

El banco señala que el sector enfrenta al mismo tiempo mayores costos de mano de obra, incrementos en materiales de construcción, tasas hipotecarias todavía elevadas y una menor capacidad de compra de los hogares. Esa mezcla está cerrando el margen de maniobra de las empresas y, al mismo tiempo, dejando fuera del mercado a miles de familias que antes podían aspirar a vivienda nueva. En un país donde el acceso a casa propia depende en gran medida del crédito, la tasa de interés se convierte en una barrera decisiva: si financiarse cuesta más, se venden menos proyectos y se frenan nuevas obras.

Lo preocupante es que el problema no se limita a las constructoras. La caída en edificaciones arrastra empleo, demanda de insumos, actividad comercial y recaudo local. En otras palabras, cuando la construcción se enfría, el efecto se siente en toda la cadena: desde el obrero y el maestro de obra hasta ferreterías, proveedores, transportadores y entidades financieras. Por eso esta advertencia de Bancolombia importa más allá del dato técnico: refleja un sector que históricamente ha sido clave para dinamizar la economía colombiana y que hoy opera con el freno de mano puesto. Además, la debilidad del ingreso real de los hogares reduce aún más la posibilidad de absorber nuevos proyectos, lo que prolonga la desaceleración.

El panorama obliga a leer con cuidado lo que viene para la economía colombiana en los próximos meses. Si no hay un alivio en tasas, una moderación en los costos de construcción o una mejora visible en el ingreso de las familias, la recuperación de la vivienda podría tardar más de lo previsto. Y eso no solo afecta a las empresas del sector: también posterga el acceso de la gente a vivienda formal, una de las principales aspiraciones de la clase media y un indicador sensible de bienestar en el país.

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