Copa Libertadores Femenina arranca en Quito con Corinthians como gran favorito

La Copa Libertadores Femenina inicia este jueves en Quito con 16 equipos y un favorito claro: Corinthians, el club que domina la región con seis títulos. Los equipos colombianos Santa Fe y Deportivo Cali buscan frenar esa hegemonía en un torneo donde Brasil ya suma 14 coronas.
La Copa Libertadores Femenina abre este jueves en Quito con 16 equipos de 10 países y una realidad difícil de discutir: Brasil sigue marcando el paso en el continente. Corinthians, campeón vigente y dueño de seis títulos, vuelve a presentarse como el gran candidato en un torneo que históricamente ha girado alrededor del poderío brasileño y que apenas ha visto tres excepciones a esa regla.
El arranque del certamen pondrá al equipo paulista frente a Colo Colo en el Grupo A, con la atacante Gabi Zanotti como una de las principales cartas ofensivas del vigente monarca. El cuadro dirigido por Emily Lima llega respaldado por una estructura competitiva que combina experiencia, solidez defensiva y gol, con nombres como Mariza y Duda como piezas centrales de su columna vertebral. En paralelo, Colo Colo se presenta como uno de los clubes con mayor recorrido en la historia del torneo, con 53 participaciones, más que ningún otro, ahora bajo la dirección de la brasileña Tatiele Silveira.
La lista de aspirantes también incluye a Palmeiras, campeón en 2022, que debutará ante Universitario de Perú en un Grupo B que además integra a Independiente del Valle y Belgrano. Pero la atención de buena parte del continente estará puesta en los equipos colombianos. Santa Fe y Deportivo Cali llegan con cuentas pendientes frente a Corinthians, que les arrebató las finales de 2024 y 2025, respectivamente. Santa Fe abrirá su camino ante Caracas y luego tendrá el choque más exigente de su zona frente a las brasileñas, mientras que Deportivo Cali empezará contra Libertad con la intención de volver a pelear por el trofeo que se le escapó en los penales el año pasado.
El peso de Brasil en la Libertadores Femenina no es solo una estadística: condiciona las aspiraciones del resto y marca la distancia entre los proyectos más consolidados y los equipos que aún intentan alcanzar ese estándar. Para Colombia, el torneo representa una oportunidad de revancha deportiva y también una medida concreta de cuánto han crecido sus clubes frente al referente regional. En Quito, más que una competencia, empieza otro examen sobre la brecha real del fútbol femenino sudamericano.




