Ordenan investigar denuncias por presunto narcotráfico en la Fuerza Aérea

Imagen: infobae colombia
El presidente ordenó revisar las denuncias sobre presuntas irregularidades dentro de la Fuerza Aérea, luego de las revelaciones hechas por Eva Ferrer sobre un supuesto caso de narcotráfico que también menciona a Alcocer. La instrucción incluye a organismos de control y a autoridades de Estados Unidos.
El presidente pidió abrir una revisión formal sobre las denuncias que han empezado a sacudir a la Fuerza Aérea, después de las revelaciones de Eva Ferrer sobre un presunto entramado de narcotráfico que, según lo divulgado en medios, también salpica a Alcocer. La orden pone el foco sobre una institución sensible para la seguridad nacional y eleva la presión sobre el Gobierno en medio de nuevas sospechas que todavía deben ser verificadas por las autoridades competentes.
De acuerdo con lo informado por Infobae Colombia, el mandatario solicitó a los organismos de control y a las autoridades de Estados Unidos examinar la información hecha pública en medios de comunicación. Ese paso no es menor: en casos de esta naturaleza, la ruta institucional suele marcar la diferencia entre una denuncia que se diluye en el ruido político y una investigación que termina identificando responsabilidades, redes de protección o eventuales fallas de vigilancia dentro de estructuras estatales.
El episodio importa porque la Fuerza Aérea no solo es un actor militar, sino una pieza clave en la lucha contra el narcotráfico, un problema que sigue desbordando al Estado colombiano y que toca de manera directa la relación con Washington. Cuando aparecen señalamientos de esta magnitud, el daño reputacional trasciende a los nombres propios y alcanza la credibilidad de las instituciones encargadas precisamente de combatir el crimen organizado. Por eso la solicitud de revisar la información en ambos países refleja que el caso podría tener derivaciones judiciales, diplomáticas y de inteligencia.
Ahora la atención estará puesta en qué tan rápido actúan los entes de control y si la información divulgada en medios logra convertirse en evidencia verificable. En Colombia, estas denuncias suelen quedar atrapadas entre la polarización política y la opacidad institucional; sin embargo, cuando involucran posibles nexos con narcotráfico y a figuras cercanas al poder, el país queda obligado a mirar de frente una pregunta incómoda: si hay o no capturas criminales dentro de estructuras del Estado que deberían estar blindadas frente a ese tipo de infiltración.




