Colombia

Paratebueno empieza a levantarse tras el terremoto: entregan la primera casa reconstruida

Hace 1 día

Más de 600 viviendas quedaron destruidas en Paratebueno tras el terremoto de 2025, pero un año después el municipio empieza a ver señales concretas de recuperación. Ya se entregó la primera de 300 casas nuevas en medio de una reconstrucción que todavía tiene mucho camino por delante.

Paratebueno, en Cundinamarca, empieza a salir del golpe más duro que le dejó el terremoto de 2025. Un año después del sismo que arrasó con más de 600 viviendas en el municipio, ya fue entregada la primera de las 300 casas nuevas que hacen parte del plan de reconstrucción, un avance pequeño en el papel pero decisivo para una comunidad que vio desmoronarse, en minutos, el techo físico y emocional de su vida cotidiana.

La cifra resume la magnitud de la tragedia: más de 600 viviendas destruidas en una población donde cada casa perdida no solo representó un daño material, sino la interrupción de rutinas, economías familiares y redes de apoyo vecinal. Según informó infobae Colombia, la reconstrucción avanza con la meta de levantar 300 viviendas nuevas, una respuesta que todavía no cubre el total de la afectación, pero que marca el inicio de la recuperación habitacional en uno de los municipios más golpeados por el movimiento telúrico.

Lo ocurrido en Paratebueno vuelve a poner sobre la mesa una realidad incómoda para Colombia: la fragilidad de muchas zonas rurales y semi rurales frente a eventos sísmicos, así como las enormes demoras que suelen acompañar la reconstrucción después de una emergencia. En el país, el problema no termina cuando tiembla; ahí apenas comienza la fase más larga, la de rehacer viviendas, servicios, escuelas, vías y medios de vida. Por eso la entrega de la primera casa no debe leerse como un gesto aislado, sino como una prueba de que la respuesta institucional puede traducirse, aunque sea lentamente, en soluciones tangibles para quienes lo perdieron todo.

También hay una lectura social que no conviene perder de vista. En municipios pequeños como Paratebueno, una vivienda reconstruida no es solo una obra: es una familia que vuelve a proyectar estabilidad, un adulto mayor que deja de improvisar refugio, unos niños que recuperan cierta normalidad y un comercio local que puede volver a moverse. El desafío ahora será sostener el ritmo de la reconstrucción, completar las 300 casas anunciadas y evitar que el paso del tiempo convierta la emergencia en una historia de olvido. En lugares donde la devastación fue total, cada entrega cuenta, porque reconstruir una casa es también reconstruir confianza en que el Estado puede llegar a tiempo.

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