Presupuesto aprobado revela la fragilidad legislativa del gobierno De La Espriella
Imagen: El Tiempo - Política
El Congreso aprobó sobre la hora el presupuesto de 2027, pero el trámite dejó al descubierto la fragilidad de las mayorías del gobierno De La Espriella. La tensión con el Partido Liberal anticipa una negociación todavía más dura para la ley de ajuste fiscal.
El Congreso aprobó en la fecha límite el presupuesto de 2027, pero el resultado dejó más preguntas que certezas sobre la capacidad del gobierno de De La Espriella para sostener su agenda fiscal. La votación evitó un traspié institucional, aunque no disipó el malestar político que rodeó la negociación ni la dependencia del Ejecutivo de acuerdos frágiles para sacar adelante sus prioridades.
Según informó El Tiempo - Política, el episodio con el Partido Liberal evidenció las dificultades del gobierno para amarrar apoyos en el Legislativo, incluso en una discusión tan sensible como la distribución del gasto público. El pulso no solo estuvo centrado en cifras y prioridades presupuestales, sino en la capacidad real del gobierno para mantener cohesionada una coalición que, por ahora, muestra señales de desgaste y de negociación permanente.
Lo que viene ahora es más delicado. La aprobación del presupuesto resolvió una urgencia inmediata, pero abrió el camino hacia la ley de ajuste fiscal, donde los recortes suelen ser políticamente más costosos y las concesiones más difíciles de administrar. En términos prácticos, el Gobierno tendrá que convencer a bancadas que miran con recelo cualquier reducción del gasto, al tiempo que intenta no romper los puentes con partidos que hoy resultan decisivos para conservar las mayorías.
Ese es el verdadero mensaje de esta jornada: el Gobierno puede ganar una votación, pero no necesariamente ha asegurado la gobernabilidad. En un Congreso donde cada apoyo se negocia al detalle, el trámite del presupuesto funciona como termómetro de lo que viene. Y si la relación con el Partido Liberal ya dejó al descubierto fisuras, la discusión de la ley de ajuste fiscal podría convertir esas diferencias en un problema mayor para la administración De La Espriella.



