Millonarios volvió a dejar dudas y solo rescató un empate ante Cali en El Campín

Imagen: infobae colombia
Deportivo Cali le arruinó a Millonarios la oportunidad de ganar terreno en la Liga BetPlay y le sacó un empate 1-1 en El Campín. El resultado dejó otra vez expuestas las dudas sobre el funcionamiento del equipo de Alberto Gamero.
Millonarios volvió a tropezar en casa y dejó pasar una opción valiosa para acomodarse mejor en la Liga BetPlay: empató 1-1 con Deportivo Cali en El Campín, en un partido pendiente que terminó con más preguntas que certezas para el equipo de Alberto Gamero. Aunque el local reaccionó en el segundo tiempo y rescató la igualdad, el resultado volvió a mostrar una realidad incómoda para la hinchada azul: el equipo sigue sin encontrar una versión sólida y confiable en varios sectores del campo.
El golpe inicial lo dio Deportivo Cali, que aprovechó mejor los espacios y se adelantó con un tanto de Johan Martínez, obligando a Millonarios a remar desde atrás en un escenario donde, por historia y necesidad, estaba obligado a imponer condiciones. El azul mejoró tras el descanso y consiguió empatar con Francisco Chaverra, una señal de reacción que le permitió evitar una derrota más pesada, pero que no alcanzó para maquillar un rendimiento irregular. De acuerdo con lo visto en el juego, el conjunto capitalino mostró por momentos más intensidad, aunque siguió sin tener claridad suficiente en el último tercio ni contundencia para convertir su dominio parcial en victoria.
El empate tiene un peso mayor por el momento que atraviesa Millonarios. No se trata solo de una igualdad en el calendario: es otra advertencia sobre la falta de consistencia en una nómina que, por nombres y ambición, está obligada a competir más arriba. El equipo de Gamero ha sido durante años una de las referencias del fútbol colombiano por su idea de juego, pero los tropiezos recientes han empezado a erosionar esa imagen y a alimentar el debate sobre el verdadero techo del plantel. En términos prácticos, dejar puntos en casa ante un rival como el Cali puede salir caro en una liga tan apretada, donde cada partido pendiente tiene impacto directo en la tabla y en la presión que carga el grupo.
Para Deportivo Cali, el resultado también tiene valor: sacar un empate en Bogotá, después de haber golpeado primero, refuerza la sensación de un equipo capaz de competir incluso lejos de su casa y de incomodar a rivales con mayor presión institucional. Para Millonarios, en cambio, el balance es más áspero. El punto suma, sí, pero no despeja las dudas. Y en un torneo donde el margen de error se achica rápido, la gran preocupación azul no es solo haber cedido terreno, sino seguir ofreciendo señales de fragilidad en partidos que, por contexto, debía resolver con más autoridad.




