Diana Ángel se distancia de Abelardo de la Espriella y respalda a Iván Cepeda

Imagen: depor
Diana Ángel volvió a entrar en la discusión política con una crítica directa a las propuestas de Abelardo de la Espriella, a quien cuestionó con una referencia a la Chimoltrufia. La actriz cerró filas con el progresismo que impulsa Iván Cepeda de cara a la cita electoral del 21 de junio.
La actriz Diana Ángel volvió a ponerle nombre y apellido a su postura política y esta vez apuntó contra Abelardo de la Espriella, uno de los aspirantes más visibles del espectro conservador, al cuestionar el contenido de sus propuestas con una referencia irónica a la Chimoltrufia, el personaje popularizado por su discurso cambiante. En un escenario electoral cada vez más cargado de confrontación y mensajes de alto voltaje, la artista dejó claro que no solo rechaza la línea del candidato de Salvación Nacional, sino que además se ha alineado con el progresismo que encabeza Iván Cepeda de cara a las elecciones del 21 de junio.
De acuerdo con la información difundida por depor, Ángel se ha convertido en una crítica constante de De la Espriella y en esta ocasión utilizó una alusión cultural para poner en duda la consistencia de sus planteamientos. Su respaldo al bloque progresista no es un gesto aislado: forma parte de una toma de posición cada vez más frecuente entre figuras del entretenimiento colombiano que deciden intervenir en el debate público, especialmente cuando la contienda política se polariza entre proyectos que prometen mano dura, defensa del orden y, en contraste, agendas centradas en derechos, inclusión y cambios estructurales. En ese tablero, la voz de una actriz con reconocimiento nacional no es menor, porque amplifica un mensaje que circula más allá de la discusión partidista y aterriza en audiencias que suelen seguir la política a través de las redes y la cultura popular.
Lo relevante aquí no es solo la pulla de una celebridad, sino lo que revela sobre el momento político colombiano: una campaña en la que los apoyos simbólicos pesan tanto como los argumentos programáticos. Cuando una figura pública se suma a una causa, no necesariamente traslada votos de manera automática, pero sí contribuye a instalar narrativas, reforzar percepciones y marcar distancias con los rivales. En el caso de Abelardo de la Espriella, acostumbrado a una retórica frontal y altamente mediática, las críticas de Ángel alimentan la idea de que su propuesta genera rechazo en sectores urbanos, culturales y progresistas. Para Iván Cepeda, en cambio, el respaldo de una actriz reconocida ayuda a consolidar la imagen de una candidatura que busca apoyarse no solo en la militancia tradicional, sino también en voces públicas capaces de conectar con una ciudadanía más amplia y diversa.
En perspectiva, esta discusión muestra hasta qué punto la contienda del 21 de junio no se libra únicamente en plazas, debates y tarimas, sino también en el terreno simbólico donde los referentes culturales se convierten en actores políticos. A la gente de a pie, este tipo de pronunciamientos le recuerda que la elección no es solo una disputa entre nombres, sino entre visiones de país. Y en un país tan fracturado como Colombia, cada intervención pública suma combustible a una campaña que ya viene marcada por la desconfianza, la hiperexposición mediática y la pelea por definir qué rumbo debe tomar el próximo ciclo político.


