Disparan contra el vehículo de Jorge Ulcué en la vía Panamericana
Imagen: El Tiempo (Colombia)
El líder indígena Jorge Ulcué salió ileso tras un ataque armado contra el vehículo en el que se movilizaba por la vía Panamericana, en Cauca. El hecho ocurrió a la altura de la entrada a Dominguillo, cerca de Santander de Quilichao, una zona marcada por la violencia contra líderes sociales.
Un ataque armado contra el vehículo del líder indígena Jorge Ulcué encendió nuevamente las alarmas de seguridad en el norte del Cauca. El hecho ocurrió en la vía Panamericana, a la altura de la entrada a Dominguillo, en jurisdicción de Santander de Quilichao, pero el dirigente salió ileso, según informó El Tiempo (Colombia).
De acuerdo con la información disponible, el vehículo fue impactado cuando Ulcué transitaba por uno de los corredores viales más sensibles del departamento, una carretera estratégica que conecta al suroccidente del país y que, al mismo tiempo, se ha convertido en escenario recurrente de amenazas, atentados y presencia armada ilegal. Por ahora no se han entregado detalles sobre quiénes dispararon ni sobre el móvil del ataque, mientras las autoridades avanzan en la verificación de lo ocurrido.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de los líderes sociales e indígenas en Cauca, donde la disputa entre grupos armados, economías ilícitas y control territorial ha convertido a la población civil en blanco frecuente de intimidaciones. Que Ulcué haya salido con vida evita una tragedia mayor, pero no borra el mensaje de fondo: en esta región, moverse por carretera sigue siendo una actividad de riesgo para quienes encabezan procesos comunitarios y de defensa del territorio.
Lo ocurrido en la Panamericana no es un hecho aislado, sino parte de una secuencia de violencia que golpea de forma persistente al Cauca y que obliga al Estado a responder con algo más que condenas. Cada ataque contra un líder indígena recuerda que la protección institucional sigue siendo insuficiente en territorios donde la autoridad real, muchas veces, la ejercen actores armados ilegales y no el gobierno.


