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Matheus Cunha lidera la noche de Brasil con doblete y encamina el triunfo ante Haití

Hace 1 día

Brasil golpeó temprano y convirtió su partido ante Haití en una tarea cómoda gracias a un doblete de Matheus Cunha, que resolvió el duelo antes de la media hora larga. El delantero apareció a los 23 y 36 minutos para poner el 2-0 parcial en el Grupo C del Mundial 2026.

Brasil encontró en Matheus Cunha la vía más rápida para imponer condiciones ante Haití en el Grupo C de la Copa del Mundo 2026. El delantero brasileño firmó un doblete en apenas 13 minutos —primero a los 23 y luego a los 36— y dejó el marcador 2-0 cuando todavía quedaba mucho partido por jugar. Más que una racha individual, lo del atacante fue una señal de autoridad: la selección sudamericana no necesitó exagerar esfuerzos para abrir una brecha clara en el resultado y poner el trámite de su lado desde el primer tiempo.

El equipo dirigido por Brasil tomó el control con una lectura práctica del encuentro: paciencia para mover la pelota, presencia ofensiva en el área y, sobre todo, eficacia. Cunha aprovechó dos momentos de desajuste para castigar, algo que suele marcar la diferencia en torneos cortos como un Mundial, donde cada error pesa más que en cualquier otra competencia. De acuerdo con la información difundida por El Comercio, el atacante apareció en los minutos 23 y 36 para construir una ventaja que no solo reflejó superioridad en el marcador, sino también en la ejecución. En este tipo de partidos, abrir el juego temprano cambia por completo el libreto del rival: obliga a salir, expone espacios y reduce el margen para una sorpresa.

La importancia de este 2-0 va más allá de la estadística inmediata. Brasil suele ser medido no solo por ganar, sino por la forma en que resuelve encuentros frente a selecciones que, en el papel, parten desde atrás. Y ahí es donde este doblete de Cunha adquiere valor: muestra una selección capaz de sostener presión alta, encontrar variantes en ataque y no depender exclusivamente de una figura para inclinar la balanza. En un Grupo C donde cada punto puede definir cruces y posiciones finales, arrancar con una ventaja tan limpia supone un mensaje para el resto de competidores: Brasil quiere mandar desde la fase inicial y no regalar terreno en partidos que, por jerarquía, está obligado a dominar.

Para Haití, en cambio, el castigo llegó demasiado rápido y en el momento menos conveniente. Recibir dos goles antes del descanso complica cualquier plan de resistencia y obliga a reordenar la estrategia con urgencia. En términos de torneo, ese tipo de arranque no solo afecta el marcador, también golpea la confianza y condiciona el resto del camino. Si Brasil mantiene este nivel de eficacia, la discusión dejará de ser si domina su grupo y pasará a centrarse en hasta dónde puede llegar con una delantera que, al menos en este partido, respondió con contundencia cuando más lo necesitaba.

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