Mundo

Trump mueve fichas con Irán y promete una tregua que aún choca con Israel

Hace 5 horas

Donald Trump afirmó que espera un alto el fuego total en Oriente Medio tras un memorando firmado con Irán en Francia. También negó que Washington vaya a pagar USD 300.000 millones a Teherán y aseguró que la prioridad de EE.UU. es bajar el precio del petróleo.

Donald Trump elevó este jueves la apuesta diplomática en Oriente Medio al pedir respaldo regional para unas negociaciones con Irán que, según el memorando firmado en el Palacio de Versalles, deberían abrir una tregua de 60 días y desembocar en un acuerdo de mayor alcance. El presidente estadounidense dijo que espera un alto el fuego total en todos los frentes, incluido Líbano, y presentó el proceso como una oportunidad para frenar una escalada que, si se descontrola, podría golpear de lleno al mercado energético mundial y empujar la tensión regional a un nuevo nivel.

El entendimiento preliminar contempla, de acuerdo con la información difundida por infobae mundo, una negociación sobre tres puntos delicados: el programa nuclear iraní, la reapertura sin restricciones del estrecho de Ormuz y un fondo de reconstrucción por USD 300.000 millones. Trump negó de manera tajante que ese dinero vaya a salir de las arcas estadounidenses y atribuyó esa versión a la oposición demócrata. Según fuentes estadounidenses, el esquema financiero no implicaría un desembolso directo de Washington, sino recursos aportados por países de Oriente Medio, mientras la Casa Blanca se limitaría a flexibilizar sanciones para permitir los movimientos económicos necesarios. El acuerdo también prevé la liberación de USD 24.000 millones en fondos iraníes que estaban congelados por sanciones previas.

La mayor dificultad, sin embargo, no está en el papel sino en la geopolítica. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, mantiene una postura abiertamente contraria y reiteró que sus tropas seguirán en el sur del Líbano el tiempo que considere necesario, una señal clara de que Israel no se siente atado por los términos del memorando. Washington, por ahora, tampoco ha exigido públicamente una retirada israelí, aunque el texto habla del fin permanente de las operaciones militares en ese territorio. Esa ambigüedad puede convertir el acuerdo en una pieza frágil: promete desescalar, pero deja abiertos los principales focos de choque entre Tel Aviv, Teherán y sus aliados regionales. En Oriente Medio, los anuncios de paz suelen durar menos que la desconfianza que los rodea.

Trump también defendió su estrategia frente a quienes le piden una línea más dura contra Irán. En una intervención televisiva, sostuvo que prolongar los bombardeos sólo cerraría el estrecho de Ormuz y podría disparar una crisis petrolera global, con efectos inmediatos sobre combustibles, inflación y costos de transporte en Estados Unidos, Colombia y el resto de América. Su mensaje apunta a vender pragmatismo, no idealismo: menos guerra, más presión económica y una paz condicionada por el petróleo. La gran pregunta es si esa fórmula alcanza para estabilizar la región o si, por el contrario, termina convirtiendo una tregua anunciada como histórica en otro episodio de negociación incompleta.

Noticias relacionadas