Mundo

La RFEF fija a puerta cerrada la vuelta entre Güímar y Sporting de Hortaleza

Hace 56 minutos
La RFEF fija a puerta cerrada la vuelta entre Güímar y Sporting de Hortaleza

Imagen: infobae

La RFEF reprogramó para el 11 de octubre y a puerta cerrada la vuelta entre Atlético Unión Güímar y Sporting de Hortaleza, suspendida tras graves incidentes de seguridad. El órgano disciplinario descartó sancionar la eliminatoria por ahora y abrió la puerta a un expediente aparte.

La Real Federación Española de Fútbol resolvió este martes que el partido de vuelta de la previa de la Copa del Rey entre el Atlético Unión Güímar y el AD Sporting de Hortaleza se disputará el domingo 11 de octubre en el Estadio El Peñón de Puerto de la Cruz, en Tenerife, y sin público en las gradas. La medida llega después de la suspensión del encuentro del pasado domingo, cuando la expedición madrileña sufrió un grave episodio de violencia antes y durante su llegada al campo.

Según informó la RFEF, fue el Juez Único de Competiciones no Profesionales quien fijó las condiciones de la reanudación y estableció que el choque se juegue a las 12.00 horas, horario insular. El caso no se limita a una simple reprogramación: el viaje del equipo visitante quedó marcado por el apedreamiento del autobús por parte de personas encapuchadas, un ataque que fue grabado desde el propio vehículo. Ya en el recinto, la tensión continuó y uno de los futbolistas visitantes resultó alcanzado por una botella lanzada desde la grada, lo que obligó a la intervención de la Guardia Civil para proteger a la delegación madrileña.

La federación también explicó que el Juez Disciplinario Único desestimó las alegaciones de ambos clubes. El Atlético Unión Güímar pretendía que la negativa del Sporting a jugar se considerara una incomparecencia, mientras que el conjunto madrileño pedía que se diera por perdida la eliminatoria al equipo tinerfeño por los incidentes registrados. La resolución, sin embargo, tomó un camino intermedio: considera justificada la decisión del Sporting de no continuar ante el temor generado por la agresión previa, pero tampoco ve base suficiente para castigar deportivamente al Güímar en esta fase del torneo.

El trasfondo es más grave que el resultado de una ronda copera. La Copa del Rey suele venderse como la competición de la ilusión para clubes modestos, pero episodios como este recuerdan que el fútbol de base también puede convertirse en escenario de descontrol, con consecuencias deportivas, policiales y reputacionales. Ahora el ganador de la eliminatoria se medirá en la siguiente ronda a uno de los equipos de Primera que siguen en el bombo —Real Betis, Sevilla, Rayo Vallecano o Getafe—, pero antes la RFEF deberá cerrar el frente disciplinario abierto por unos hechos que exponen, otra vez, la fragilidad de la seguridad en el fútbol más cercano al aficionado.

Noticias relacionadas