Deportes

DIM y el dilema de la abundancia: Perea busca hacer convivir a Quintero, Martegani y Cataño

Hace 2 horas

El Independiente Medellín tiene un lujo que también es un dilema: Juan Fernando Quintero, Agustín Martegani y Daniel Cataño compiten por el mismo espacio creativo. Luis Amaranto Perea ya estudia cómo juntarlos sin desequilibrar al equipo.

El Independiente Medellín vive uno de esos problemas que todo técnico quisiera tener: demasiados jugadores para una misma zona del campo y ninguno dispuesto a ceder protagonismo. Con Juan Fernando Quintero, Agustín Martegani y Daniel Cataño en la nómina, Luis Amaranto Perea enfrenta el reto de convertir un exceso de talento en una ventaja competitiva real, según informó www.colombia.com/deportes. El asunto no es menor: en un campeonato tan cerrado como el colombiano, la diferencia entre ganar partidos o atascarse en empates suele estar en cómo se administra la creatividad en tres cuartos de cancha.

La pregunta de fondo es cómo hacer convivir a tres futbolistas que, por perfil, tienden a pisar las mismas zonas. Quintero sigue siendo el conductor más natural, el jugador capaz de acelerar o pausar un ataque con una sola decisión; Martegani aporta técnica, lectura y llegada desde una posición más híbrida; y Cataño ofrece desequilibrio, pase filtrado y esa capacidad de inventar cuando el partido se cierra. De acuerdo con la información divulgada por la fuente, Perea estudia fórmulas para acomodarlos sin sacrificar equilibrio: una posibilidad es repartirles responsabilidades según el rival y el momento del partido; otra, usar a uno como interior adelantado y a los otros dos más cerca del área, en un sistema que les permita alternar funciones sin estorbarse. Lo que está claro es que el entrenador no quiere caer en la trampa de meter talento por acumulación y perder orden en el retroceso.

Este tipo de decisiones suelen definir temporadas. En el fútbol colombiano, donde muchos equipos se agrupan atrás y castigan cualquier error en salida, tener tres cerebros en el mismo once puede ser un arma letal si se administra bien; pero también puede convertirse en un problema táctico si el equipo se parte y deja huecos entre líneas. Por eso el caso del DIM va más allá de una simple disputa por puestos: habla de la identidad que Perea quiere construir. Si logra que Quintero, Martegani y Cataño se complementen, Medellín podría ganar algo que escasea en la liga: superioridad creativa sostenida. Si no, el club terminará con una constelación de nombres y un rendimiento menor al esperado. En un torneo donde la gente mide resultados semana a semana, ese equilibrio entre brillo individual y funcionamiento colectivo puede terminar marcando el camino del semestre.

Noticias relacionadas