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Israel y Hezbollah vuelven a rozar la escalada pese al alto el fuego en el sur de Líbano

Hace 1 día
Israel y Hezbollah vuelven a rozar la escalada pese al alto el fuego en el sur de Líbano

Imagen: infobae

El ejército israelí acusó a Hezbollah de disparar más de 50 proyectiles contra sus posiciones en el sur de Líbano, incluso con un alto el fuego vigente. En respuesta, las Fuerzas de Defensa de Israel aseguraron haber golpeado infraestructura del grupo armado.

La tensión en la frontera entre Israel y Líbano volvió a encenderse este lunes después de que el ejército israelí denunciara que Hezbollah lanzó más de 50 proyectiles contra sus fuerzas desplegadas en el sur libanés, a pesar de la vigencia de un alto el fuego. Según informó infobae, las Fuerzas de Defensa de Israel respondieron de inmediato con ataques sobre infraestructura vinculada al grupo chií, en una nueva señal de que la tregua sobre el papel sigue siendo frágil en el terreno.

De acuerdo con la versión militar israelí, los disparos provinieron de zonas donde Hezbollah mantiene presencia operativa y logística, lo que para Tel Aviv confirma que el movimiento no ha abandonado su capacidad de hostigamiento en la franja limítrofe. La respuesta israelí, por su parte, apuntó a instalaciones consideradas estratégicas para el grupo, con el objetivo de degradar su estructura y enviar un mensaje de disuasión. En este tipo de choques, la disputa no se limita a un intercambio puntual de fuego: cada ataque busca marcar control territorial, exhibir capacidad militar y reposicionar políticamente a los actores involucrados.

Lo ocurrido importa porque el sur de Líbano es hoy uno de los puntos más delicados del mapa regional. Cualquier incidente allí tiene el potencial de arrastrar a una escalada mayor entre dos enemigos que ya han intercambiado golpes de forma sostenida en los últimos meses, en un contexto marcado por la guerra en Gaza y por la presión internacional para evitar una conflagración abierta en el frente norte de Israel. Para la población civil, eso se traduce en más incertidumbre, desplazamientos, interrupciones económicas y riesgo de quedar atrapada entre represalias cruzadas. Y para Washington y otros actores con influencia diplomática, el episodio vuelve a poner sobre la mesa la dificultad de sostener mecanismos de contención en una región donde una sola explosión puede desbordar cualquier cálculo.

En el fondo, esta nueva denuncia confirma una realidad incómoda: el alto el fuego no necesariamente equivale a calma. Mientras Hezbollah conserve capacidad de fuego y Israel mantenga la decisión de responder con fuerza, la frontera seguirá siendo un punto de fricción permanente. Lo que ocurra en las próximas horas será clave para saber si se trata de una escalada acotada o del inicio de un ciclo más amplio de represalias, un escenario que nadie en la región puede darse el lujo de subestimar.

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