Glucksmann se perfila como candidato socialista a la presidencia de Francia

Imagen: infobae mundo
Raphaël Glucksmann ganó con claridad las primarias del Partido Socialista francés y se perfila como su carta presidencial para 2027. El eurodiputado de Place Publique obtuvo el 66,17 % de los votos con un discurso europeísta, pro-Ucrania y frontal a la ultraderecha.
Raphaël Glucksmann quedó este domingo como el gran favorito del Partido Socialista para representar a la izquierda moderada en las elecciones presidenciales de Francia de 2027, después de imponerse con el 66,17 % de los votos en las primarias internas. La victoria le da impulso político a un dirigente que ha construido su perfil desde el Parlamento Europeo y que ahora busca convertir esa proyección en una candidatura nacional con ambición real de llegar al Elíseo.
Glucksmann, líder de Place Publique y aliado de los socialistas, capitalizó una campaña centrada en la defensa de la integración europea, el respaldo a Ucrania frente a la invasión rusa y la confrontación directa con la ultraderecha francesa, que hoy domina gran parte del debate público en ese país. Según informó infobae mundo, su triunfo fue amplio y lo deja en una posición privilegiada dentro de una izquierda francesa que sigue fragmentada, pero que intenta encontrar una voz capaz de competir más allá de su base tradicional.
El resultado importa porque Francia llega a 2027 con un escenario político muy distinto al de elecciones anteriores: la derecha radical ganó espacio, el macronismo empieza a mostrar desgaste y la izquierda aún no ha logrado recomponer una oferta unificada y convincente para el electorado. En ese tablero, Glucksmann intenta presentarse como una alternativa proeuropea y de orden democrático, capaz de disputarle terreno a la extrema derecha sin diluir su identidad progresista. Su ventaja, por ahora, es que habla el lenguaje de la firmeza institucional en un momento en que buena parte de los votantes europeos desconfía de los extremos.
La verdadera prueba, sin embargo, apenas comienza. Ganar unas primarias internas no equivale a construir una mayoría nacional en Francia, donde la segunda vuelta presidencial obliga a tejer alianzas, ampliar el mensaje y seducir a votantes mucho más allá del núcleo socialista. Si Glucksmann logra transformar esta victoria en una candidatura de alcance presidencial, podría convertirse en una de las figuras más relevantes de la izquierda europea en los próximos años. Si no, su triunfo quedará como una señal más de la búsqueda, todavía inconclusa, de un proyecto capaz de frenar el avance de la ultraderecha en Francia.



