El Niño podría disparar el dengue en el Caribe colombiano, alertan expertos
Imagen: El Tiempo (Colombia)
El aumento de las temperaturas por el fenómeno de El Niño puede convertir al Caribe colombiano en un terreno más fértil para el dengue. Expertos advierten que el calor acelera la reproducción del mosquito Aedes aegypti y eleva el riesgo de contagio.
El fenómeno de El Niño no solo está elevando las temperaturas en el Caribe colombiano: también puede abrirle la puerta a un repunte de dengue que preocupa a autoridades sanitarias y expertos en salud pública. De acuerdo con El Tiempo (Colombia), el calor intenso favorece el ciclo biológico del mosquito Aedes aegypti, el principal transmisor de la enfermedad, lo que puede traducirse en una reproducción más rápida y, por tanto, en una mayor circulación del virus en barrios, municipios y ciudades de la región.
La advertencia no es menor. Cuando sube la temperatura, el mosquito encuentra condiciones más propicias para desarrollarse en menos tiempo, picar con mayor frecuencia y expandir su presencia en zonas donde ya existe agua almacenada, residuos acumulados o problemas de saneamiento básico. En la práctica, esto significa que el riesgo no depende solo del clima, sino también de la capacidad de los hogares y de las autoridades para controlar criaderos, limpiar recipientes donde se acumula agua y reforzar campañas de prevención. En una región cálida y con desigualdades históricas en servicios públicos, el dengue suele golpear primero a las comunidades con menos infraestructura y menor acceso oportuno a atención médica.
El punto de fondo es que El Niño funciona como un amplificador de vulnerabilidades que ya existían. No crea el problema desde cero, pero sí puede empeorarlo con rapidez. En el Caribe colombiano, donde las altas temperaturas y los periodos secos suelen alternarse con prácticas domésticas de almacenamiento de agua, el Aedes aegypti encuentra un ecosistema ideal. Por eso, la alerta de los expertos debe leerse también como una advertencia de política pública: la respuesta no puede limitarse a fumigaciones esporádicas cuando los casos ya están disparados. Hace falta prevención sostenida, vigilancia epidemiológica y educación comunitaria para cortar el ciclo de transmisión antes de que el sistema de salud empiece a resentirlo.
Para la población, el mensaje es claro y urgente: el calor no es un dato climático aislado, sino una variable que puede terminar en más consultas, más hospitalizaciones y más presión sobre hospitales y centros de salud. Si el fenómeno de El Niño se mantiene con intensidad, el dengue podría volver a convertirse en una amenaza visible en el Caribe colombiano, justo en una temporada en la que la capacidad de respuesta suele ponerse a prueba.



