Estados Unidos

Liverpool acelera su expansión en EE.UU. y apunta a abrir tiendas permanentes antes de 2030

Hace 2 horas

Liverpool acelera su apuesta comercial en Estados Unidos: el club inglés planea abrir tiendas permanentes en varias ciudades del país antes de 2030. La expansión llega con una base de 26 millones de aficionados en territorio estadounidense y un mercado que ya sostiene buena parte de sus ventas internacionales.

Liverpool ya no piensa solo como un club de fútbol: piensa como una marca global que quiere ocupar espacio físico en los mercados donde su camiseta ya vende por sí sola. El director comercial Ben Latty confirmó a Sportico que la institución evalúa distintas ciudades de Estados Unidos para abrir tiendas permanentes, en una expansión que forma parte de una meta más ambiciosa: alcanzar 40 locales en el mundo antes de 2030. El dato no es menor. En un deporte cada vez más cruzado por el negocio, el club de Anfield busca convertir su enorme base de aficionados en presencia comercial estable, y el mercado estadounidense aparece como la pieza más atractiva del tablero.

La apuesta tiene lógica empresarial. Según la información divulgada, Liverpool ya cuenta con 26 millones de seguidores en Estados Unidos, una cifra que explica por qué el país se ha convertido en un objetivo prioritario para sus planes de expansión. No se trata únicamente de vender camisetas, bufandas o productos de colección: el club también está intentando capitalizar una demanda sostenida en un mercado donde una parte relevante de sus ventas internacionales ya proviene del público norteamericano. En otras palabras, Liverpool entiende que en Estados Unidos no solo hay simpatizantes del equipo, sino consumidores con capacidad de sostener una red comercial más sofisticada y permanente.

Este movimiento encaja con una tendencia más amplia del fútbol europeo: los grandes clubes ya no se conforman con giras de pretemporada, acuerdos de patrocinio o tiendas temporales en eventos puntuales. Buscan presencia física, cercanía con el consumidor y una relación cotidiana con una audiencia que consume deporte como identidad, moda y pertenencia. Para Liverpool, Estados Unidos ofrece además una ventaja estratégica: es un país enorme, con ciudades de alto poder adquisitivo y con una cultura deportiva que ha normalizado la compra de mercancía oficial como extensión del fanatismo. Si el club logra escoger bien sus puntos de entrada, podría reforzar su marca en un momento en que la competencia por la atención y el gasto del aficionado es cada vez más intensa.

La expansión, sin embargo, también revela algo más profundo: el fútbol europeo está aprendiendo a pensar en términos de geografía comercial, no solo de resultados en la cancha. Liverpool puede seguir ganando o perdiendo títulos, pero su valor como marca depende cada vez más de dónde está presente, cómo vende y qué tan cerca logra estar de sus seguidores. En Estados Unidos, donde el fútbol crece y los grandes equipos internacionales ya compiten por una audiencia enorme, la batalla no se juega solo en Anfield. También se juega en vitrinas, centros comerciales y barrios donde llevar el escudo del Liverpool dejó de ser una moda importada para convertirse en negocio de largo plazo.

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